Archivo de la categoría: Crónicas de Viajes

Crónicas del viaje de un loco…(53) Día 12 de la Travesía…Los dioses, los mitos y las leyendas (2)

Crónicas del viaje de un loco…(53)

Día 12 de la Travesía…Los dioses, los mitos y las leyendas (2)

Hoy es 8 de enero de 2020, y es el día anual de conmemoración del Gauchito Gil como ya se dijo. No es mi pretensión extenderme sobre el tema, del que hay mucho material en internet, si bien hay muchas contradicciones en lo que se escribe, recuerden que toda fuente es intervenida a los efectos de la pasión que tiene quien escribe. O sea, se puede escribir con mucho amor y con mucho odio sobre cualquiera. Pero a los postres, la información que se sostiene con argumentos y datos, se diferencia mucho de la que se da por el mero interés de manipular espuriamente.

El aniversario fue fijado en esa fecha debido a la ocurrencia de su muerte. Acusado de desertor de la sangrienta Guerra de la Triple Alianza (1864-1870), fue fusilado sin llegar a Tribunales para ser juzgado. Se dice que era un hombre capaz de defender a los pobres, curar a los enfermos y proteger a la peonada de las injusticias.

Antes de ser asesinado, le pidió piedad a su verdugo aduciendo su inocencia. El ejecutor no estaba dispuesto a perdonarlo. Entonces el correntino Antonio Plutarco Cruz Mamberto Gil Nuñez, personaje en cuestión, le anticipó a su asesino “Que le llegaría una mala noticia. Su hijo enfermaría y moriría. Cuando suceda, Reza en mi nombre y tu hijo se va a salvar”. Y dicho y hecho. Tiempo después ocurrió lo anticipado. Así, el primer devoto fue aquel sargento impiadoso, que lo rezó para salvar a su hijo enfermo de la muerte.

El culto al Gauchito Gil ya se a desplegado de Mercedes, Corrientes, a toda la Argentina. Los rituales que se le ofrecen tiene tintes rojos, debido a que el Santo en su vida, fue liberal. Para pedirle algo, se dice, que hay que escribir un deseo en una cinta roja y colgarla en un alambrado, árbol o cordel. A la espera del milagro. No son pocos los creyentes.

Justamente y en este viaje, estuve en la juntada que se hizo en Puerto San Julián, Santa Cruz, que junto en un templo a su homenaje a una doscientas personas de distintas clases sociales. El lugar estaba poblado de cintas rojas, cuadros del homenajeado, fotos de gente devota, rosarios y otras humildes ofrendas. En muchos lugares se suelen dejar hasta cigarrillos, y como estos lugares carecen de vigilancia, es lo primero que se roba el amigo de lo ajeno. Pero ese ritual de juntarse a orar, venerar y remistificar al santo pagano, se aprovechó para organizar entre varios, un asado con vino, ritual bien argentino, que duró hasta entrada la tarde.

 

No faltaron relatores de aventuras ruteras para dignificar el amor que se le tiene al Gauchito Gil, y cuanto se le reza y se le pide cada vez que se emprende un viaje.

Igualmente me quedé un par de horas y seguí para le sur.

Tres kilómetros de acceso desde la RN3 tiene Puerto San Julián, que fue descubierto en 1519 por el navegante Magallanes y está declarado de interés histórico debido a que fue en el primer lugar del territorio argentino donde se ofició misa. Se ubica en la costa Atlántica de la Provincia de Chubut en la llamada Bahía d San Julián… emplazada entre Punta Desengaño y Cabo Curioso.

En la actualidad tiene unos 17.000 habitantes y el puerto funciona perfectamente. Utilizado para actividades de pesca y cabotaje.

Mi recorrido incluyó la visita a Monumentos en relación a la Guerra de Malvinas. Vale recordar que este punto geográfico fue utilizado como base de operaciones en aquel conflicto bélico.

Por supuesto que hice mi caminata playera sin dejar de pensar en los dioses, los mitos y las leyendas.

¿Cuál es el origen de una guerra que un dios apoye?

Hay lugares en el pensamientos y conducta humana donde los dioses que se dicen creadores y propagadores de la bondad, no habitan.

La seguimos…

 

Crónicas del viaje de un loco…(52) Día 12 de la Travesía…Los dioses, los mitos y las leyendas (1)

Crónicas del viaje de un loco…(52)

Día 12 de la Travesía…Los dioses, los mitos y las leyendas (1)

 

Desperté temprano. Uno de los detalles de este viaje es que hice una vida muy diurna, totalmente diferente a la que venía haciendo en mi hogar. Llevaba una vida de murciélago y el andar descubriendo mundos, me ha cambiado el sueño.

Me dispuse a recorrer los 700 kms que me quedaban hasta Río gallegos, de un tirón. Con una parada especial en Puerto San Julián, claro. Pero este día, que yo llamé de sacrificio, fue casi todo el día andar por la ruta que me acercó a casi el punto de partida de mi primer objetivo, el km 0 de la RN40. Por lo que un buen desayuno me permitió rendir las primeras cuatro horas de la mejor forma.

Tenía por delante un día fresco con mucho sol y algo de viento. La RN3 en este tramo estaba muy buena, pero había que andarla con cuidado, ya que podían cruzarse animales y provocar el fin del viaje.

Puerto San Julián me esperaba. Los casi 400 kms  que nos separaban rumbo al sur los hice pensando en los dioses, mitos y leyendas. Particularmente por que ese día era 8 de enero, cuando se conmemora la muerte del Gauchito Gil, llamado Dios de las banquinas. Y les juro que no hubo nada mejor que un gran tramo de ruta sin estímulos visuales para meterme de lleno a pensar en esto. En aquel momento estaba a 2146 kms de mi casa, de mis comodidades. Poniéndole ganas, son 24 horas de manejo, si hubiera tenido que volver sano. Pensar en un accidente con esa distancia y en medio de un desierto con ruta, es por lo menos, molesto. Si bien siempre se corren riesgos, ser responsable al manejar, ayuda a bajar esos riesgos. Por lo que un granito de fe, le puse a este Dios pagano. Y cada vez que pasé por algún altar al borde de la ruta (lo mismo que con la Difunta Correa), lo hice tocando bocina.

Si recuerdan, desde que salí hace 12 días, no he visitado Iglesias, ni templo que se le parezca. Particularmente cuando alguien se confiesa “Católico Apostólico Romano”, Mormón, Evangelista, Budista, Mahometano, Islamita, Musulmán, Judío o devoto de alguna otra religión, yo lo acepto sin prejuicio alguno. A mi no me atrae estar religado a ningún Dios. Soy absolutamente pagano. Amo mis defectos y mis talentos. Intento creer más en la Naturaleza que en el Hombre. Por lo que para mi, las estampas, figuras de mármol, madera, bronce, no me representan. Las respeto con toda valoración, pero no forman parte de mis pasiones. Creo que la raza humana es capaz de devorarse a sí misma y no hay Dios que la salve de ello. Todo lo que ha escrito el hombre puede tener algo de verdad y algo de falso. Desde que la ciencia tomó posesión del conocimiento argumental, lo espiritual y lo metafísico tiene un plano más ficcional que certero.

Además de haber creado a los Dioses, los seres habitantes de la Tierra, hemos creado Mitos y Leyendas. Algunas de ellas para saciar incertidumbres, tener un lugar de apoyo moral o punto de partida. Los Mitos son productos de creencias que exacerban a alguien y mantienen un halo de romanticismo con las vidas de quienes lo profesan o lo refieren. Las Leyendas, otro producto humano, intentan ejemplificar hechos que sorprenden o que establecen parámetros de actitudes. No es mi pretensión obligarlos a leer más en profundidad cada idea, sino la de tener en cuenta su existencia y mi debate realista, en todo caso.

Podría haber pensado en muchas otras cosas en este día del viaje, pero me estoy acercando a una propia contradicción que va desde mi deseo (reguladamente ansioso) de llegar a mi primer objetivo y lo que se necesita para lograrlo. Es allí donde me apoyo, si se quiere, en ese más allá de mí. En eso que no visibilizo y parece que estuviera. Podría llamarle suerte, azar, sortilegio…

La seguimos…

Anécdotas de playa y postales

ANÉCDOTAS DE PLAYA y POSTALES

Quienes me conocen saben de mi placer de estar frente al mar. Desde que lo descubrí a los 8  años ha sido para mí, un paisaje misterioso, fascinante y poderoso. En mi visita por las playas suelo escribir describiendo un poco las costumbres, un poco hechos, personajes y casualidades que se dan en las playas. Les convido algunas…

Esta serie de relatos tiene como destino hacer de la cultura pagana de vacacionar en las playas, el rescate de algunas historias para entretenerse y pensar en que todo es posible. Son experiencias personales en distintas costas mezclando realidades y ficciones junto a relatos de terceros.

elduendeoscar

Lo más pancho

No todas las playas están pobladas de vendedores. Las hay absolutamente privadas donde su atención depende de los concesionarios del balneario o del hotel que posee los derechos de uso. Hay playas exclusivas para socios como las de Itaparica, Brasil, donde el Club Med se encarga del all inclusive (todo incluido). Existen playas exclusivas para nudistas, como El Saler, en Valencia, España. Playas como Punta Rasa, en San Clemente, donde se puede ingresar con cualquier 4×4. En estas playas los vendedores escasean. Y verdaderamente la tranquilidad de estar frente al mar es otra cosa que cuando uno vacaciona en una playa plagada de ellos. Y dejo claro que no me perturba que la gente se gane el pan del modo que pueda. Lo que realmente me molesta, es cada cinco minutos escuchar:       -¡Churro-churro!, -¡Hay coca!, -¡Helaaaado! u otra cosa. Y también me perturba sentarme a diez metros de la orilla para observar lo maravilloso del mar y su inigualable sonido, y que por delante pasen o se detengan carritos de venta de todo tipo. Algunos con sonidos de músicas que no querés escuchar.

Por ejemplo me pasó, uno que vendía panchos, Hot dog (perro caliente en yanquilandia), se paró exactamente entre el mar y yo, con una cumbia berreta a 100 decibeles. Y gastronómicamente te ofrece: Una salchicha de no sé qué, de 20 centímetros, hervida, sobre un pan de Viena (?) abierto sobre un cartoncito que lo soporta. Y por encima y zigzagueante una mezcla de mostaza y mayonesa. Y como aderezo final, un casi puré de papa fritas. Si algo contradice la naturaleza, es un pancho. Para mí, comida pasatista. Tenés que estar muy al horno para matar el hambre con eso. Su costo es de dos dólares (promedio) mínimo. Con esa misma cantidad de dinero, en cualquiera playa la Barceloneta (España), te tomás una cañita (un vaso tipo trago largo de cerveza fría).

Eso si, te la tomás de lo más pancho.

elduendeoscar

—————————————————SOBREPESO

Un hombre de unos cuarenta años caminaba con gran dificultad por su sobrepeso rumbo al mar. La tarde era calurosa y una buena refrescada se hacía innegable. Ingreso al agua hasta cubrir su cintura. Las olas, a pesar de su alta talla y gran porte, igualmente lo desestabilizaban. Durante unos cinco minutos esa escena ocupó mi atención y la de otros. En lo particular se me ocurrió pensar en cómo haría el guardavidas, para sacar a ese hombre del agua, si hubiera que hacerlo para salvarle la vida. Y se lo pregunté a un profesor amigo, que en las temporadas de verano hace esa tarea en una playa de Ostende.

Y él me contó que “…una vez un habitante de Europa del Este -según se pudo interpretar el idioma con que se manejaba- vacacionaba junto a su familia en una playa española. Este hombre pesaba alrededor de 150 kilos. Ingresó al mar como cualquiera hasta que empezó a tener dificultades para salir y empezó a tragar agua y dar manotazos. Allí, los dos guardavidas que vigilaban a los bañistas, salieron corriendo en su dirección y en un santiamén llegaron a él. Pero se encontraron con una dificultad inesperada. Habitualmente para sacar a alguien del agua, se lo toma por los brazos con una mano y con la otra se nada hacia la orilla junto al pataleo casi frenético para acelerar el auxilio. El diámetro de los brazos de este hombre en problemas era un impedimento, por lo que tuvieron que abrazar cada brazo (uno de cada lado) y empujar con sus pies hasta salir. Tanto fue el patear el agua que terminó agotándolos, pero lograron salvar esa vida. Este hombre, luego del auxilio, se sentó en una reposera en estado de shock y permaneció unas tres horas con los ojos abiertos y sin hacer ni una mueca”. Su familia mientras tanto, seguía jugando en la arena.

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Anécdotas de playa. Ostende enero 23 de 2018. Escrito en base a un hecho ocurrido en San Clemente y el relato de WA junto a JJ de su anécdota en Torrevieja, España.

—————————————————-Padres perdidos

Es una costumbre muy habitual en las playas, empezar a aplaudir cuando un niño se pierde de la vista de los progenitores. Cuanto más poblada sea la playa, más probable es que los menores se distraigan jugando y pierdan orientación respecto del lugar donde sus padres tienen las lonas o la sombrilla. Habitualmente es el guardavida quien levanta a upa al niño, y lo pasea por la orilla tratando de hacerlo visible. Los aplausos surgen espontáneamente por donde pasa y tal evento propone avisar a los señores papis. Se suman curiosos, ansiosos y aplaudidores al trayecto, que generalmente en cinco minutos se termina.

Estaba disfrutando de una lectura cuando oigo lo primeros aplausos. Me levanto de la silla para observar el lugar desde donde venía la procesión e identifico al bañero trayendo en sus brazos a un niño de unos cuatro años. Pienso, pobre niño. No solo está perdido, si no que tiene que subirse a upa de un desconocido y además ser observado por un centenar de personas que aplauden. ¿Llegarán a creer que son aplaudidos ellos por su travesura? El grupo caminó unos doscientos cincuenta metros y volvió sobre sus pasos. O sea, pasó dos veces por el mismo lugar. Volvieron a empezar el recorrido y en la mitad una madre, que solidariamente aplaudía junto con los demás, se levantó y fue a buscarlo. ¡Era el suyo! ¡Habían pasado dos veces antes por delante y con su hijo! y no se habían dado cuenta…

Tal vez la escuela de padres perdidos tenga hijos que se pierden.

elduendeoscar

Anécdota de playa, Mar del Tuyú, enero de 2018

—————————————————-PELUQUÍN

Cuando instalamos nuestra media carpa a unos 30 metros de la orilla del mar, en plena arena blanda, no nos dimos cuenta. Era cercca del mediodía. Nos pareció extraño que hubiera ese hueco de arena sin habitantes habiendo tanta gente. Luego de acomodar los bártulos playeros empezamos a visualizar al “vecindario” que nos rodeaba. Familias con hijos, adolescentes con música, parejas grandes solas y algunos solitarios eran los pobladores de esa tarde. Sumados los carritos de venta de panchos, choclos, prendas, licuados, gaseosas, agua caliente, helados y los infaltables churros y bolitas rellenas. Así la playa es una analogía transmutante de lo que es una ciudad y nunca entendí a qué se le llama vacaciones en la playa. Ese gentío y todos sus ruidos son parte indisoluble del paisaje de los descansos veraniegos de los pobres.

Luego de un rato nos dimos cuenta. A dos metros de nuestra pequeña carpita, había tirado sobre la arena un peluquín de pelo negro. Inmediatamente supusimos que un viento fuerte podría haber deschapado a alguna cabeza pelada o que alguien habría hecho un festejo la noche anterior y ese adminículo hubiera formado parte de un disfraz. Hasta ahí todo bien. Pero nos empezamos a preocupar, ya que la gente al verlo, lo esquivaba como con asco y miedo. Y se nos cruzó la idea de que pudiera ser parte de algún ritual maléfico. Creo que como parte de mi neurosis llegué a pensar que tal vez hubiera alguien enterrado y que no sería un peluquín, sino, el pelo emergiendo a la superficie. Casi contaminados por las conductas del resto, charlamos la idea de movernos de allí seriamente. Pero no lo hicimos.

En un momento, una paloma se acercó, lo picoteó varias veces, lo atrapó en su pico y se lo llevó. Tal vez para su nuevo nido.

Anécdotas de playa, SAN CLEMENTE DEL TUYÚ ROMANO, 22 DE ENERO DE 2018

——————————————-GROSO-GROSO

Ayer en la playa, el viento hizo volar una sombrilla que le pegó en la cara a un tipo muy musculoso que se estaba yendo.        Sorprendido y lastimado, se quedó paradito en el lugar donde estuvo clavada, junto a objetos cubiertos por una pequeña loneta.                      Cada tanto se tocaba la cara como para aflojar el dolor del golpe. Mirando para todos lados, insultaba en voz baja.                                                Muchos testigos sin moverse de su lugar estaban esperando el desenlace.                            Una hora después llegaron los propietarios.  Dos ancianos de unos setenta años que caminaban muy despacito sobre la arena.            El fornido tipo besó a la señora y saludó con un leve apretón de manos al abuelo.                          Pude escuchar que dijo… «Me quedé cuidando sus cosas para que no se vuelen»                        Groso

(Anécdotas de playa, San Clemente del Tuyú Romano)   21 DE ENERO DE 2018

Crónicas del viaje de un loco…(51) Día 11 de la Travesía…Lo artesanal (3)

Crónicas del viaje de un loco…(51)

Día 11 de la Travesía…Lo artesanal (3)

Muy a pesar de ser un día de verano por este lado del hemisferio sur, quiero recordar o invitarlos a descubrirlo; en la Patagonia, hace frio, por sobre todo de noche.

Hice acampe en una estación de servicio San Carlos, de Caleta Olivia, que mira al mar y recibe la fresca ventisca que de madrugada se acercó a 9°, casi a 2° de sensación térmica, por lo que me tapé con dos cobijas por primera vez en el viaje. Si bien estuve reparado entre camiones, el fresco enfrío mi habitáculo.

Preferí hacer noche sin entrar a la ciudad, casi a un kilómetro antes de ella. Particularmente para mentalizarme en los kms del siguiente día, y estar bien descansado para ese tramo.

Caleta Olivia es una ciudad petrolera al norte de la provincia de Santa Cruz, pegada a la costa Atlántica. Es la segunda en cantidad de pobladores y está muy relacionada económicamente con Comodoro Rivadavia. Sus playas son con mucha piedra y la región tiene un sistema de sierras antiquísimas. En este viaje, resulta una parada valiosa, ya que las distancias en el sur, entre ciudades es mucha.

Para llegar a Rio Gallegos estarían faltando unos 700 kms.

Claro que luego de cenar dentro del hotelito viajero, se me ocurrió pensar sobre lo artesanal como elemento central o periférico de la vida, para darle un cierre al tema.

Lo artístico en las decisiones, las actitudes y las creaciones, establecen un modo de vida con una sintonía fina con el sentir, que plantea una serie de realidades muy cercanas y propias.

La diferencia entre poder ordenar y pagar a alguien para que construya una casa y hacerla con las propias manos, es muy grande.

La diferencia entre el producto expresado de modo original y una fotocopia, es abismal.

La diferencia entre ir a comer a un restoran y cocinar para uno, es monumental.

Podría dar muchos ejemplos, pero sería aburrido. Busco encontrar una razón para entender, en todo caso, porqué hay personas que no disfrutan o no se animan a funcionar de ese modo.

Recordé unas vacaciones en la playa, exactamente Santa Teresita. Estaba tirado sobre una loneta y bajo una sombrilla a unos cinco metros de una familia, compuesta por padre, madre, bebé en edad de teta y niño de unos 6 años.

Cerca de las 2 pm el infante inició una construcción típica de un castillito con agua y arena. O mejor dicho algo que se parecía a un castillo con puente. El padre lo ayudó por un rato. Luego se acostó a dormir la siesta sobre la arena.

El niño continuó su labor de un modo comprometido y serio. Viajaba hasta la orilla y se traía un balde de agua hasta la construcción. Mientras manipulaba arena creando ese algo, hablaba, gesticulaba y se reía. Todo un buen síntoma de la felicidad. La madre amamantaba y cada tanto supervisaba a distancia la actividad del pequeño.

En un momento el padre se despierta. El niño había salido en busca de más agua para su castillo. El joven padre no tuvo la mejor idea que pisarle lo edificado sin que el niño lo viese. Se acomodó en una reposera disimulando su atentado. El niño que venía casi flotando de felicidad, al ver semejante destrozo, se puso a llorar desconsoladamente junto a su madre. Por más que el padre quiso invitarlo a reconstruir lo roto, el niño no dejó de llorar. La escena se terminó en una discusión matrimonial.

Tal vez este recuerdo sea, para recordar que también existen artesanos de la maldad.

En el fútbol existe el concepto talento, no distingue a jugador creativo del jugador destructivo, cada uno con su talento. Pero las páginas de ese deporte que necesita de goles, no valora a ningún picapiedras por sobre el habilidoso, el artesano.

La seguimos…

Crónicas del viaje de un loco…(50) Día 11 de la Travesía…Lo artesanal (2)

Crónicas del viaje de un loco…(50)

Día 11 de la Travesía…Lo artesanal (2)

Me despedí de Rodrigo y su madre para seguir viaje hacia el sur. Me habían contado de la existencia de la Villa Balnearia Rada Tilly, playas en las que estuve un rato. Se ubican a uno 15 kms al sur de Comodoro Rivadavia. Se dice que es una de las cinco mejores playas de la costa patagónica (53). El agua fría y el viento importante no la hacen de mis preferidas. Puede que por su extensión de 15 kms y el atractivo geográfico de Punta del Marques (54), figure dentro de esa selección. Hoy es 7 de enero de 2020 y son cerca de las 6 pm. No hay nadie en la playa.


 

Antes de dejar Comodoro Rivadavia, cargué combustible. Allí se encuentra la última estación de servicio que carga GNC. La próxima en mi camino está en San Carlos de Bariloche. Por cuestiones climáticas del frio los tanques de reservorio de tal elementos se congelan y pueden provocar accidentes. Por lo que una vez que se agotó ese combustible, no quedó otro remedio que seguir a nafta, que si bien, en esta zona empieza a ser un 20% más barata, sigue siendo más cara que el GNC. Pero todo estaba dentro del plan.

Lo que no estaba dentro de mis cálculos era qué habitualmente los tanques de ese combustible comprimido cargan hasta 13 mts3. En esa estación de servicio, que al parecer tenía una presión de carga por encima de la permitida (200 bares), me cargaron como si nada 15 mtrs3. Sorprendido, le pregunté al encargado si eso era normal y me dijo que sí, que no habría problema. Antes de seguir mi ruta, preferí preguntarle telefónicamente a quién me había instalado el equipo, ya que me imaginaba que podía explotar alguno de los tanques por tanta presión. El mecánico me dijo que era posible esa carga y que no me preocupara, ya que los tanques tiene una válvula de escape en caso de mucha presión.

A unos 24 kms de Comodoro ingresé a una nueva provincia, Santa Cruz, la cuarta de este viaje.

Juro que igualmente no viajé tranquilo el primer tramo, pero logré relajarme cuando llegué a Caleta Olivia.

Nuevamente tuve problemas de señal de teléfono e internet, lo que dificultó conseguir información de lugares cercanos. Igualmente, ya sabiendo de estos problemas, dentro de los elementos importantes para viajar, me llevé unos 100 mapas impresos. Sobre los que fui dibujando el trayecto, marcando preferencias y en la parte trasera de los mismos, escribí estas líneas.

 

Fue un día de mucho manejo, necesité descansar luego de estos últimos 450 kms.

La seguimos…

(53) Selección que tiene cierta parcialidad en los medios locales y menciona a Playa Unión, Playa San Julián, El Cóndor, Punta Perdices dentro de esa selección. Se omiten a mi gusto, Playa de la Conchillas, Las Grutas, Playas Doradas, por ejemplo.

(54) Es un cerro al sur, que penetra el mar y tiene un mirador al que se llega rápido con automóvil.

Crónicas del viaje de un loco…(49) Día 11 de la Travesía…Lo artesanal

Crónicas del viaje de un loco…(49)

Día 11 de la Travesía…Lo artesanal

A media mañana me despedí de mi anfitrión y de sus crías. Pero antes de salir de Trelew para seguir mi trayecto al sur, hice otra parada. Aprovechando nuestro contacto vía redes, visité a una ex compañera de la Carrera de Periodismo, Malena. En su casa me presentó a su pareja Ricardo, un cocinero italiano que sufre los avatares de patrones inexpertos argentinos en esa ciudad. Hablamos de pizza, de queso de oveja, de prensa, de las apuestas a encontrar una idea para proyectarse, y de otras cuestiones culturales. Obvio, mates de por medio. Al irme, me regalaron un frasco con damascos en almíbar, a los que en cualquier momento de este viaje, les voy a entrar. Esos, no llegan a casa.

Tomé la ruta rumbo al sur pensando en la conversación que acababa de tener. Me pareció muy interesante reflexionar sobre la búsqueda que hacen muchas personas para encontrar un modo de trabajo, un lugar de expresión o un proyecto que combine lo propio con una labor que los satisfaga, y les permita sostenerse.

Podría decir que cada uno es su propio artesano de ello. Por supuesto que hay mucha gente a la que no le interesa y en el primer lugarcito que se sintieron cómodos, se quedaron. Por ejemplo, aquellos que siguen una línea familiar de trabajo en un negocio, sin cambiar nada, de profesión idéntica a los progenitores, de muchos oficinistas u obreros, que no les nace hacer algo innovador. Puedo agregar que muchos de ellos son personas felices. Pero hay algo en la satisfacción por vivir que tienen aquellos que realizan búsquedas personales, que no se tienen de otro modo. Esa necesidad de realizarse a partir de una idea propia es tan placentera, tan intensamente agradable, que hay que desear que a los demás les ocurra. Es un proceso que moviliza la astucia con la curiosidad y que mezcla la realidad con la esperanza.

Por la RN3 rumbo al sur planeo para hoy, llegar lo más cerca al objetivo Cabo Vírgenes, pero no lo haré en un solo día. Todavía faltan unos 1200 kms, y voy paseando.

Hice una parada en un Estación de Servicio en Garayalde para almorzar. Un punto de encuentro en la ruta a 200 kms al sur de mi punto de partida. Donde rearme la voluntad de seguir a pesar del gran viento que me esperaba en Comodoro, además de otro amigo. En este lugar charlé con Cipriano, un Carioca que va rumbo a Ushuaia con su moto (casi motohome). Van muchos brasileros para allí. El viajero del Brasil, ve con buenos ojos de aventura hacer el trayecto que va de Salvador Bahía o de Rio de Janeiro a Ushuaia. Muchos lo hacen ingresando por Misiones y muchos por la costa uruguaya, que me parece más larga pero con mucho paisaje de mar.

Recuerdo una anécdota, al norte de Uruguay en 2003 . Veníamos bajando del Chuí Brasilero (52) en dos bicicletas con mi gran compañera de viaje de entonces, María. Hicimos parada en un camping a la vera del mar en el Chuy (Uruguay) y nos preparábamos para acampar, hacer un descanso por ese día y seguir rumbo a Montevideo por la ruta costera 9. Al lado de nuestra carpa estaba armando su carpa otro viajero en bicicleta llamado Santos, que venía pedaleando desde el Pelourinho (Salvador Bahía). Claro que su bicicleta estaba super equipada y llevaba rumbo a Ushuaia. En un momento veo que intenta sacar una foto a un pequeño lecho de agua donde había unos cangrejitos desde cerca. Accidentalmente se le cae la cámara fotográfica al agua y la levanta en una rápida reacción. Me acerqué corriendo y le dije que le sacará las pilas, cosa que hizo caso con cierta desconfianza. Tomé una de mis botellas de agua mineral y le lavé la cámara que había tenido contacto con el agua salada del mar. Luego le recomendé que la dejará secar al sol. Que por la noche, le volviera a poner las pilas y probara. Todo este proceso lo realizamos mientras no dejaba de lamentarse por todo el material que perdería. Hablamos de nuestros viajes y le dejé mi contacto para cuando pasara cerca de casa, por si tuviera algún problema. Y lo tuvo. Unos 20 días después llegó en su móvil hasta casa y se quedó cuatro días para cambiar sus coronas y cadenas. Finalmente, ese día, la cámara volvió a encenderse y no perdió nada de material.

No hay mucho para contar de este trayecto que es casi desértico. Tal vez decir que hay muy mala o nula señal de internet, pero en muchas áreas del sur con poca población, esto sucede normalmente.

Estuve hablando con otros tres motoqueros, pero argentinos, que también iban rumbo a Ushuaia. Vendían escudos y calcos de la RN3 y 40 para pagarse el combustible. Es muy bueno para un viajero encontrarse con otro, las horas dejan de existir entre dato y dato, y el aliento que se toma de esas charlas, es muy reconfortante.

Seguí rumbo a Comodoro Rivadavia y aproveché para visitar a Rodrigo, el bici viajero que conocí en Punta Perdices (ver crónica 35), quién ya había llegado a su casa luego de su larguísimo viaje desde el norte.

Fue un encuentro breve pero grato. Me recibió con su madre y me mostró todas las artesanías en metal y piedras que hacía para vivir.

La seguimos…

(52) El Chuí de Rio Grande, Brasil, es una ciudad que limita con El Chuy, del Dto de Rocha en Uruguay, que tiene entre otras costas La Playa del Rengo y La Barra del Chuy, donde surge esta historia.

Imagenes: Los mapas de Google maps, el resto propias.

Crónicas del viaje de un loco…(48) Día 10 de la Travesía…La esencia (3)

Crónicas del viaje de un loco…(48)

Día 10 de la Travesía…La esencia (3)

La distancia entre Pto. Madryn y Trelew es corta, en menos de una hora se consigue realizarla. Separan estos puntos geográficos unos 60 kms, la mayoría circulando por la RN3 rumbo al sur desde la partida.

En una hora estaba encontrándome con un gran amigo, el Prof. Bruno Etchegaray, a quién tuve la suerte de ver crecer profesionalmente y como persona cuando cursó su carrera de Ed. Física en La Plata. Hacía unos años que no nos veíamos y debo confesar que pasé por esa ciudad, particularmente para encontrarlo y ponernos al día, aprovechado que haré parada en su casa por esta noche.

Disfrutamos de una charla profunda, íntima y confiada, como en esencia, deben ser todas las charlas con gente que vale la pena. Tengo una teoría, que como cualquiera, puede ser refutada; Para mí, las personas que viven en el sur son más abiertas a una conversación que dure horas. No pongo en discusión la idea qué depende del tipo de persona, del tipo de charla y otras cosas. Creo que cuando uno conecta con alguien, fluye un manantial de ganas de contar, de preguntar, de responder, de debatir, de reírse o ponerse serios. Cuanto les deseo que logren eso, tan esencial en la vida social de cualquiera, conectarse con alguien. Un lujo este momento. Y lo mejor, es que no surgió, ya se sabía que iba a ser de este modo.

La siguiente imagen es de la visita por aquellos pagos realizada por 2007 y estamos, Bruno y los Lendzian (Familiares políticos míos) en Playa Unión.  Yo hice de fotógrafo.

 Trelew, es un nombre propio galo, que significa «pueblo de Luis» en honor de Lewis Jones, pionero de la colonización galesa en Chubut. Si alguna vez visitan estos lares, no dejen de visitar Gaiman, que tiene unas casas de té galesas impresionantes, con tortas irrepetibles y una ambientación de película. Tampoco dejen de visitar los museos, uno de objetos originarios, otro de la fauna ancestral de la zona y uno de artes visuales. Hay un Observatorio y otros lugares como para disfrutar de un buen paseo.

Trelew es la segunda ciudad de la provincia del Chubut de acuerdo al número poblacional, luego de Comodoro Rivadavia. Estratégicamente ubicada como un punto de acceso de varias direcciones, desarrolla una actividad industrial, comercial y financiera. Tiene una población estimada en 110.000 personas.

Luego de las diversas charlas sobre distintos temas, terminamos con una rica cena y bebiendo unas cervezas artesanales (en el sur hay muchas y muy ricas) con la compañía de Paula, su pareja.

Hoy es seis de enero y Bruno que tiene dos hijos, Lola de 6 años y Brizio de 8, que lo visitarán mañana respetando las estadías pactadas con su ex esposa, y llegarán para ver qué les trajeron los Reyes Magos. Hace tantos años que pasé por este momento simbólico-afectivo que me volví a emocionar viendo como este padre ubicaba los regalos sobre los zapatos en el patio externo. El clima estaba como para llover, cosa que luego ocurrió, pero Bruno, atento, ingreso los regalos y calzados para sacarlos antes de media mañana nuevamente.

Dormí muy cómodamente en la habitación de Brizio. El Hotelito viajero hoy descansa.

Una maldad inmadura, es romper el sueño de un niño” elduendebobó

Luego de un buen desayuno, hicimos una visita a la casa de Paula, donde conocí a su familia. Y su hermano Ricardo (Diacono) me contó que se había disfrazado de Rey Mago para repartir golosinas. Les juro que es una experiencia alucinante.  Por la cual pasé y disfrute mucho en mi pasado, a los 29 años, haciendo de Gaspar…

Imágenes;  Todas propias, excepto el mapa de Google maps.

Crónicas del viaje de un loco…(47) Día 10 de la Travesía…La esencia (2)

Crónicas del viaje de un loco…(47)

Día 10 de la Travesía…La esencia (2)

Tengo una anécdota para contarles de un viaje que hice con mi mochila allá por 2007. Cuando llegué, en aquella oportunidad, no había lugar para dormir, estaba todo reservado. Ni hotel, ni hostel, ni pensión, ni nada. Acababa de salir del quinto lugar al que había entrado para preguntar para alojarme y me habían dicho que no. A metros de aquel hostel un grupo de italianos andaban como desorientados. Eran 12 adultos, exactamente 6 parejas de gente de unos 60 años. Me puse a charlar con ellos (en italiano) y les dije que un paseo imperdible y que solo les costaría unos 20 U$S era ir hasta Punta Tombo, donde está una de la pingüineras más grandes de la zona.

Y me atreví a ofrecerles mi compañía para que no los estafen. Charlaron unos minutos y me preguntaron como tenían qué hacer o a quién comprar el paseo. Les dije que ya les daba información precisa, que me esperaran unos minutos, y me volví a meter en el hostel que no podía alojarme. Haber sido coordinador de viajes en otras oportunidades me permitió proponerle al dueño un trueque perfecto. Conozco perfectamente cómo se manejan los empresarios turísticos cuando hay grupos gastadores. Le dije, que tenía a mi cargo un grupo de 12 extranjeros para llevarlos a ver pingüinos por la empresa que él decida y que se quedé con la comisión (10%), a cambio de dos días para dormir en algún rincón del lugar. Trato hecho!! A las dos horas viajaba con el grupete charlando de lo más entretenido, casi como un guía. Me pagaron el ingreso diferenciado (ellos pagan más por ser de otros países), y vimos unos paisajes sureños impresionantes. Las dos noches dormí en un pasillo que daba a la terraza dentro de mi bolsa, calentito y cómodo. Usé el baño de servicio y tuve una gran charla con el sereno del lugar hasta las madrugadas. Y no me faltó comida.

Sé que está en mi esencia negociar. Y que no me interesa sacar ventajas abusivas. Tranquilamente podría haber negociado con alguna agencia de turismo y me quedaba con algo de dinero. Dormiría en cualquier lugar con mi bolsa de dormir entonces. Pero estaba paseando y solo quería eso, pasear. Como dice una canción llamada “La vida es una moneda” que canta Juan Carlos Baglietto; “Solo se trata de vivir, esa es la historia…”

Volviendo al presente (hoy es 6 de enero del 2020), inicié una caminata por todo lo largo de la costanera, y disfruté de arboles tallados, murales hechos con venecitas, cerámicos y pinturas…

Bien cerca de las 2 pm organicé mi partida rumbo a Trelew siguiendo para el sur, y con muchas ganas de visitar a un amigo…

La seguimos…

Imagenes: Plano de Pto. Madryn https://www.puertomadrynturismo.com.ar/

Mapa de Pto Madryn a Punta Tomba Google maps

Pingüinos: https://www.dot-hotels.com/

El resto, Propias.

Crónicas del viaje de un loco…(45) Día 9 de la Travesía…El optimismo (4)

Crónicas del viaje de un loco…(45)

Día 9 de la Travesía…El optimismo (4)

Todas esas luchas y reconocimientos continuarán. Habrá más en el camino, sin falta. Un pueblo sin lucha es un pueblo aburrido. El optimismo de un luchador es conseguir la meta de su deseo, de su derecho, de su lucha. Se dice que “La única lucha que se pierde, es la que se abandona” (48).

Mientras la organización del escenario acontecía, me puse a mirar los libros de la pequeña biblioteca.

No alcance a escuchar todo el show por qué no dejé de andar todo el día y el cansancio me fue ganando. Cuando tuve un rato en la tarde para descansar, en lugar de hacerlo, armé el ajedrez en la vereda y me puse a jugar con los turistas que se animaban…

La seguimos…

(48) Ernesto Che Guevara.

(49) Historiadores ubican el origen de la Wiphala en comunidades del Lago Titicaca, en el actual límite entre Bolivia y Perú, las cuales identificaban sus balsas de totora con insignias con los colores del arcoíris. Cada uno de sus colores representa un elemento. Ver https://www.argentina.gob.ar/noticias/wiphala-simbolo-de-la-vida-en-armonia

Imágenes: Todas propias, excepto la publicidad de evento tomada del muro de Facebook de Gianpiero Donato Monterubbianesi (Director del espacio “La Puerta”).