Archivo de la categoría: Textos Eróticos

Cinco preguntas sobre sexo para reflexionar a solas…

Cinco preguntas sobre sexo para reflexionar a solas…

1)Empezás una relación nueva, todo va de maravillas, y te envía un mensaje alguien que te gustaba mucho…
Qué respondes?

2) Un amigo/a cercano empieza a tener buen sexo con tu ex, y te enterás. Qué harías?

 

3) Descubrís que tu pareja actual tiene una historia paralela con alguien de su mismo sexo. Qué haces?

4) Se acaba de terminar tu relación amorosa. Cuánto dura tu duelo?

5) Estás en soledad ahora. Tenés dos ex que tiraron onda. Volvés o te masturbas?

elduendeerótico

Tres que no están

«Los celos son como una reja que te permite ver pero no escapar» elduendedandy

Tengo guardadas casi todas las cartas de amor que me han escrito, y casi todas las que he escrito. Solo me faltan tres.

Una de ellas, es una carta qué, con mucho esfuerzo, debido a su fuerte carácter orgulloso, escribió una persona a la que amé.

He sido muy paciente con las dificultades que plantea la convivencia y he tratado de ser consciente de los errores que provocan las crisis de pareja. Los propios y los ajenos.

La segunda carta que no tengo, es una tarjeta con palabras de amor, pero que no eran por ningún compromiso con aquella persona. Solo tuve una actitud de escucha y acompañamiento en uno de sus peores momentos. Había sido violada, y tiempo después su pareja se suicidó. Ella me envío desde una playa una postal, y lo más dudoso que decía era “Pienso en vos”. Puede que la interpretación que de esas palabras suenen confusas, pero yo mismo le indiqué que cuando estuviera triste pensará en mí. No por que tuviera algún interés en ella, si no, por qué le había contado mis momentos tristes superados. Y que ella, también podría. Esa tarjeta, la rompí frente a mi ex mujer, cuando me acorraló pidiendo que vuelva a vivir con ella. Cosa que no acepté. En su despecho, me mostró la postal (Que nunca estuvo escondida) queriendo acreditar que me iba por que tenía otra historia.

No. No. Nunca rompí una relación por otra.

La tercera carta que me falta, es una que perdí con la inundación del 2013. En ella, una mujer necesaria en la vida de todo hombre, me inundó de piropos y amenazas sexuales. Lamento que se haya perdido. Leerla en mis momentos de soledad me levantaba el ánimo y la estima. Ese amor nunca se terminó, lo que sucedió fue qué, ella era casada. Y creí preferible dejar de escribir esa historia.

Entonces, repito; tengo guardadas casi todas las cartas de amor que me han escrito, y casi todas las que he escrito. Solo me faltan esas tres.

elduendeoscar

Escrito para ser leído en la emisión del programa cultural de “La Casa de Oscar” llamado “Al ángulo izquierdo donde duele” T2: E7 del 16 de junio de 2020 por Radio La Plata 90.9

Qué tiene que tener una carta de amor para qué lo sea…

Qué tiene que tener una carta de amor para qué lo sea…

Una carta de amor, no es cualquier cosa. Ante todo está escrita desde una persona a otra, en casi todos los casos. Puede también estar escrita a un animal, a un barrio, a una institución y otras entidades. Es entonces, un documento escrito de una pasión, de un intento de seducción, de un afecto amistoso, así como de una decepción, de un reclamo, y de otras cuestiones.

Primeramente una carta de este tipo, debe sin dudas, ser escrita con cierta emoción y por algún motivo. Lo que no pueden faltar son justamente las palabras de amor. Una carta escrita con insultos, no es una carta de amor. Es más bien un telegrama de despido.

Una carta de amor debe estar escrita en primera persona. No es lo mismo escribir “Tu eres el amor que yo necesito” a escribir “Tu eres el amor que necesitamos”. Es cómo qué, da para confusiones.

 

 

Una carta de amor bien escrita, no debiera justamente escribirse con faltas ortográficas. En este caso, se suma el amor a la ortografía.

Y hasta se puede interpretar dos estados de ánimos para escribirla, la tristeza o la alegría.

 

Las cartas de amor escritas con alegría, casi siempre destacan lo bello de haberse conocido, el agradecimiento por lo vivido, la conmemoración de momentos únicos, y otras felicidades.

 

elduendeoscar

Una noche negra

Una noche negra

Hoy se cumplen seis meses desde que Laureano está detenido. Su condena se debe a un asunto que no es de difícil explicación.

Esa tarde en la Santería donde compraba sus velas verdes y sus inciensos de mirra, sucedió algo impensable. La vida dice una canción, nos da sorpresas. Mientras miraba un hornillo para calentar aceites, escuchó de fondo una conversación entre la vendedora, a quien conocía hace bastante tiempo y la cuál siempre le recomendaba aromas, y una mujer negra, que estaba de compras como él. La charla, le pareció interesante y fue diluyendo en el tiempo su apuro por comprar. Revisó casi todo un estante de artículos tratando de hacer tiempo y no dejar de escuchar. Ellas hablaban de lo afrodisíaco. Algo que Laureano había escuchado alguna vez pero sin interés en profundizar. Solo que tal vez, en ese momento, su soledad, la voz calma con la que hablaba la mujer de color o algunas palabras de ese intercambio con la encargada, hicieron que ponga más atención que nunca. Cuando hubieron pasado unos quince minutos, la vendedora encendió otro incienso y le comentó a la otra mujer que era un almizcle recién traído de la India. Ella levantó su mirada y dijo:                                                                              -Laureano, puedo ayudarte?

Laureano se sobresaltó como a quien descubren metiendo el dedo en una torta. Respondió rápidamente:                                 -No, no…y se acercó al mostrador con lo que había elegido. Mientras le envolvían lo comprado, la mujer de piel oscura no dejó de mirarlo. Él se sintió incómodo pero no muy molesto. Como pudo y en un acto casi reflejo, también la miró. Fue el impacto que necesitaba. Allí se estableció un contacto paranormal. Ella gestualizó mordiéndose suavemente el labio inferior. Ese momento fue ínfimo y eterno. Ambos salieron al mismo tiempo y en la misma dirección. Antes de llegar a la esquina de la avenida, ella le propuso una cita, esa noche y en su casa:                                 -Vivo en ese edificio, le indicó. Primer piso departamento A, a las 22 hs. Haré de comer, no me falles…

Laureano, no supo que pasó en las dos cuadras que le faltaban para llegar hasta su desprolijo monoambiente. Se sentó en su futón sin desarmar el paquete de compras y trató de entender lo que había pasado. Eran muchas piezas sueltas en un solo rato de un día cualquiera.

Tardó en incorporarse de aquella comodidad que dan los almohadones una vez que uno se pone a pensar encima de ellos. Se preparó un té de menta y lo dejó enfriar dentro de la heladera. Era verano todavía.

Se preparó. Vistió su camisa blanca y sus bombines negros…

En la esquina donde se separaron se detuvo. Pensó unos instantes, y encaró hacia aquel viejo edificio, como buscando algo que le faltaba.

Su puntualidad siempre fue idéntica a la de los relojes suizos. Exactamente a las 22 su dedo apretaba el botón del portero eléctrico. Pudo escuchar un ¿“Quién es”? Y como ni siquiera se dijeron sus nombres dijo:                                                             -Yo, Laureano, el muchacho de la santería, aclaró.              Vibró la cerradura con un timbre suave, empujó la puerta y subió las escaleras.

Pudo ver la silueta de ella resaltada por las tenues luces de los cristales de roca encendidas dentro del departamento. Pasaron y la morocha cerró la puerta con cerrojo, como encerrándolo. Él le dijo:                                                                                         -Discúlpame, no sé tu nombre.                                                    Ella le respondió sugestivamente:                                                 –Llámame cómo quieras…

Quedó flotando en el aire una mezcla de feromonas junto a un aroma inicial de humos intensos. Empezó a descubrir otros olores que venían de la mesa. Una especie de carne gratinada con verduras despedían un vapor atrapante. Una jarra de loza con una salsa blanca también destilaba fragancias desconocidas. Ella le empezó a servir delicadamente colocando las porciones sin encimarlas en el plato. Sonaba una música de tambores suaves y palos de lluvia que se mezclaban con una voz masculina profunda y tonal. Quedaron mirándose cómo en la Santería. Ella estiró su mano para agarrar la botella de vino y servirle. Sin dejar de mirarlo directamente a los ojos, le dijo…                       -Mostrame tu copa de tal modo que pueda volcar este elixir en ella.                                                                                        Esto hizo que se relajara un poco. Sin que ella se diera cuenta, miró sus movimientos corporales y sus formas. Estaba como encantado y su cerebro no dejaba de darle ideas profanas. Cuando se disponían a brindar con las copas llenas, alguien golpeó la puerta fuertemente gritando:                                         -Abrime o te mato!                                                                     A Laureano solo se le ocurrió preguntar quién era. Ella dijo:                                                                         -Mi marido, pero estamos separados.                                          Él tragó saliva, y se preguntó qué hacía en ese lugar. Todo esto estaba fuera de plan. Los golpes seguían sintiéndose. Alguien llamó a la policía. Ella le dijo:                                                                      -Yo salgo un minuto, hablo con él y se va. Quedate tranquilo.

Laureano la escuchó pero desconfió, aunque creyó que sería el modo de resolver las cosas. Por las dudas agarró un vasija tipo florero. Ella abrió la puerta para hablar con su ex, pero no pudo detener que ingresara abruptamente insultándola. Allí fue cuando Laureano le partió el jarrón en la cabeza. El hombre cayó desmayado. Por el pasillo se vio el ingreso de la policía, que tomó cartas en el asunto. Secuestro de los elementos, datos, declaraciones, acusaciones y finalmente su detención.

Así es como terminó en este lugar, encerrado por seis meses, sin contacto con nadie que no sea su madre y su abogado.

Exactamente hoy, a los seis meses de encierro, Laureano recibió dos cartas a las 8 de la mañana. En una le informa de su libertad, de la que puede disponer a partir de las 13.

En la otra, aquella mujer con la qué todo pudo haber pasado, le dijo:

-Sé que te liberan hoy. Mi marido, finalmente ha muerto. Si crees que podemos continuar con lo pendiente, te estaré esperando, exactamente a las 22.

elduendeoscar

Escrito para el Programa “al Angulo izquierdo donde duele” T2 E3  Lo afrodisíaco: Olores, sabores, brebajes y sonidos. Emitido el 19 de mayo de 2020 por Radio La Plata 90.9

El encierro y esas cosas…

El encierro y esas cosas…

No puedo contar el sueño que tuve. Demasiado erótico. Desperté sobresaltado y excitadísimo. Trataba de entender si la realidad era qué estaba durmiendo o qué realmente era parte de esas escenas de tanto roce. Si bien mi habitación es oscura, lo era más aún hasta que encontré mi reloj pulsera. Encendí el velador y su luz me penetró hasta la nuca. Solo me ocupe, aún muy dormido de ver que eran las 9. La confusión era doble, no solo quería volver a meterme en ese sueño, si no qué también deseaba resolver si era de día o de noche. Preferí retomar las acciones de las que participaba en aquel fogoso dormir, pero cómo siempre, me fue imposible. De a poco me invadió el silencio tan profundo que están teniendo los días. Y mi dudas seguían. Pensé en el porqué de un sueño tan elevadamente provocador y creí interpretar lo sucedido. Sería verdaderamente maravilloso que me sucediera despierto, ya que ahora mis manos no tienen el recuerdo de esos tan cálidos contactos. Son solo imágenes. Y como siempre, si las imágenes no las guardamos o las borramos, nos distraen.

Decidí pensar en alguna de ellas envuelto entre las sabanas. Cerré los ojos para concentrarme y con ciertos defectos fui recobrando una escena donde alguien me lamía los pies. Su lengua recorría de sur a norte toda mi planta. Dejé que me invadiera ese placer y volví a excitarme nuevamente. La sensación era lejana inicialmente, luego mas cercana, hasta que sentí que estaba pasando en ese mismísimo momento, tan casi real. Increíblemente viva.

Me senté en la cama sobre exaltado

Sera, mi perra, estaba intentando despertarme lamiendo mis pies.

Eran la dos de la tarde…

elduendeoscar

Escrito en LCDO el 22 de mayo de 2020 luego de una tormentosa noche…

Lo Afrodisíaco, definición y un poco de su origen.

Lo afrodisíaco, definición y un poco de origen…

Afrodiaco se refiere a alguna sustancia que incrementa el deseo sexual. El término deriva del nombre de la diosa griega del amor, Afrodita a quien se la relaciona con la fecundidad, con el despertar hormonal en primavera, el sexo pagano, entre otras cosas. Diversas costumbres y acontecimientos ayudaron a establecer que ciertos alimentos, bebidas, aromas y sonidos predisponen a una incitación a la sexualidad.

Las ciencias que investigan sobre el tema, no terminan de ponerse de acuerdo con pruebas concluyentes respecto de que se aumente el deseo o el rendimiento sexual gracias al consumo de tal o cual sustancia. Pero haciendo una relación entre el contenido vitamínico, efectos aromáticos, formas de presentación, sabores y sonidos, podría invocarse a qué psiquicamente hay una predisposición mayor a tener sexo.

Las investigaciones nos llevan a tres tipos de sustancias: fármacos, hormonas u otras. Estas, producen cierta desinhibición y pérdida de los frenos naturales. Tienen efecto afrodisíaco o estimulante del deseo sexual: los fármacos que elevan la dopamina en el sistema nervioso central; la testosterona y hormonas afines, y una hormona que estimula los melanocitos (la que provoca el estado en celo de los vertebrados) Encontramos estudios sobre químicos relacionados con el tema de lo afrodisíaco en vasodilatadores como el NITRITO DE ALQUILO; la BREMELANOTIDA una droga usada para trastornos sexuales; el MELONOTAN, la FENILETILAMINA, presente en el chocolate. Recordemos que la Testosterona tiene una relación directa con la Libido, la energía pulsional. Cuando los niveles de esta hormona son bajos se dice que el deseo cae, y en reverso, al aumentar sus niveles, el deseo aumenta.                                                                                    Recomendamos consultar a su médico en todo caso.                  Solamente y para este programa les ofrecemos un panorama respecto de un personaje central a la hora de hablar de lo afrodisíaco. Creemos que es interesante recordar que la Diosa griega del amor, la belleza y la eterna juventud, ha sido llamada Afrodita hace unos cuantos siglos.

Forma parte como muchos otros de la Mitología griega y su nacimiento según resumen los historiadores se dio en un hecho ciertamente trágico.

El mito cuenta que el Titan Cronos, a pedido de su madre Egea, mató a su padre Urano y arrojó sus genitales al mar Mediterráneo. La mezcla de la sangre y el esperma de ese Dios con el mar, organizó una espuma que favoreció al nacimiento de Afrodita cerca de la isla de Chipre, en una madre de perla. En esta versión, evidentemente Afrodita, no tiene madre.
Sin embargo, según Homero, en la Ilíada, Afrodita puede ser hija de Zeus y Dione. Hesiodo, es otro de los aportantes de las pruebas de este relato.

Asombraba por su gracia y su irresistible belleza, cuya seducción era inevitable para cada uno de los habitantes del Olympus, que deseaban casarse con ella y llevársela a su cama.

Cuando esta diosa fue presentada en la Asamblea de los dioses, muchos creían que su belleza era tal que su rivalidad por ella provocaría una guerra entre ellos. Debido a esto, y para evitar líos mayores, el poderoso Zeus, su padre, se casó con Afrodita y Afrodita se casó con el feo y deforme Hefesto, lo que no provocó celos. Claro que viniendo las cosas tan así como se relatan. Ella bonita y su marido, algo desfavorecido, vamos a decirlo de una sola manera, Afrodita tuvo muchos amantes que incluyen dioses y hombres. Amada y venerada Afrodita tuvo algunos inconvenientes con otras mujeres de su generación. Fue tanto la amante de Adonis como su madre sustituta. Esto condujo a una disputa con Perséfone en la que Zeus decretó que Adonis debería pasar la mitad del año con Afrodita y la mitad del año con Perséfone. Compartiendo a su amado mitad de año.

El nombre “Afrodita” proviene de la palabra griega “aphos” que significa “ nacida de la espuma”.

Si bien tuvo otros nombres, según quién leyera su historia, Nos quedamos con éste, Afrodita que menciona a una diosa deseada y popular.

elduendeoscar

Escrito para el Programa 43 T2 E3 de “Al ángulo izquierdo donde duele” emitido por Radio la Plata 90.9 del 19 de mayo de 2020

Déjà vu

Déjà vu

Frotaba la rejilla húmeda sobre la mesa limpiando los restos de comida. Luego de esto, desapareció de mi vista.

Diez minutos antes había pagado la cuenta de mi cena.

Todas las personas abandonaron el lugar como una manada. Yo aún, necesitaba mirarla a los ojos nuevamente. Cruzar una última mirada. Una especie de pista para unir la primera sensación que tuve cuando dejó el vino, con el déjà vu que me produjo su presencia.

Estaba seguro de no haberla visto nunca, de no reconocer su rostro ni su cuerpo, ni sus gestos.

Tampoco su voz me dio algún dato como para enlazar esa atracción por descubrir esa confusa pero viva sensación.

Era su mirada lo que intuí que podía construir un puente hacia el pasado, como si alguna vez nos hubiéramos mirado.

Miles de imágenes, de recuerdos, de personas, descarté en lo que se dice un minuto de selección gruesa. Me quedé sentado con una parálisis emocional sin poder resolver el misterio de su mirada.

Lo más terrible de un déjà vu es que uno se queda con la imposibilidad de encontrar el momento exacto del pasado, que justifique semejante desorden producto de esa sensación. En este caso, de esa mirada.

Perdido en un vacío sin tiempo, sentí una voz perforando esa atmósfera. El encargado del restobar me indicaba que estaban cerrando el local. Miré hacía todos lados, pidiendo disculpas. Busqué por última vez, verla. No tuve el coraje suficiente para preguntar por ella. Me fui por dentro del silencio de la noche tratando todavía de encontrar un hilo. Todo ese rato que duró ese viaje sin explicación a algún lugar de mi pasado, fue muy intenso y excitante.

Su mirada también.

elduendeoscar

Escrito en Cinco sabios (cervecería de 19 y 55) abril de 2018.

Lo mío es al revés…

Lo mío es al revés…

«Somos como los caracoles que se alejan sin calcular si vamos a tener vida para volver». elduendedandy

Como en todo cuento en el qué hubo una vez…

Tuve un amor casi asesino, y convivo con su recuerdo como en un estado de muerto-vivo, que aún suele sangrar en mi camino.

Considero que esa vez no me dí cuenta de los tantísimos momentos vividos en la nebulosa de aquel encantamiento y del desorden que produce, en la rutina del dar y recibir, o esperar en todo caso, a qué ello suceda…

Como todo lo que hacemos, queda un recuerdo que a veces no recordamos o fijamos, pero que los otros no se olvidan.

Lo mio es al revés, ya que ese amor que casi me asesina, no tuvo otras armas que los besos que me dio y qué no pude olvidar. Pero que ella, ni haciendo un gran esfuerzo, recuerda. Como si lo que no se recuerda, no ha sucedido.

No la maldigo, ni me apena, estoy cada vez menos latín lover, y no hay a quién se lo tenga que cobrar. Aunque esta vez, hablo de un amor doliente, de esos que se sienten en la izquierda.

Y tienen ese dolor con permanencia viva, en una eternidad de mierda.

Fin

elduendeoscar

Escrito en marzo de 2009 en El pueblito…

IMAGEN: http://www.quo.es

¿ES AMOR?

Tres historias de dos con una pregunta final…(3)

DOS DESEOS

Todos los días haciendo el mismo recorrido para cumplir con las mismas obligaciones, es mecánico, monótono y por lo tanto aburrido. Tardamos años en darnos cuenta lo robótico de nuestro vivir. Pocas cosas nos distraen en esa rutinaria tarea; un accidente, una cara rara, un vendedor ingenioso, una lluvia…

Esa tarde, al volver por la misma senda de la plaza que lleva a cruzar por la última avenida, a doscientos metros de su casa, Alberto, no pudo dejar de observar lo que pasaba. Delante suyo caminaba una mujer joven que enviaba mensajes de voz por celular. Por el volumen que mantenía de conversación podía deducirse que se estaba peleando con su pareja y que la cosa no tenía remedio. Antes de llegar al borde de la acera para cruzar la calle pudo escuchar “…se acabó, ya fue, me acuesto con el primero que se me cruce…”. Surgió en el interior del pensamiento de este muchacho un deseo risueño, ser el primero…

¡Qué cantidad de cosas decimos cuando estamos enojados con el mundo! y ¿Qué noción perdemos de lo que hacemos cuando nos enojamos! Casualmente y aún con el teléfono clavado en el oído, esta bella mujer se lanzó a cruzar la calle sin mirar y si no fuera porque este hombre la sujeto del brazo para evitar que sea atropellada, estaría hoy descansando en paz, por decirlo de alguna manera.

Ella se sorprendió con el sacudón hacía atrás, pero entendió enseguida que la había salvado. Ciertamente confundida agradeció el gesto. Él le comentó que la veía alterada y que lo mejor era sentarse a tranquilizarse y luego seguir. Y se ofreció de conciliador. Charlaron una hora intercambiando visiones de la vida, contándose anécdotas y siéndose amables. Todo finalmente terminó en un albergue transitorio.

Cuando Alberto llegó a su casa, se miró al espejo, sonrió por relacionar el deseo con lo sucedido y se le ocurrió otro deseo…volver a verla.

Cosa que hasta hoy, no volvió a suceder.

¿Es Amor?

DOS COPAS

Sentados los cinco en una mesa disfrutamos de una deliciosa cena. Empezamos a beber una hora antes del primer bocado aperitivos, que para quien no sabe, abren el apetito. Coincidentemente las charlas iniciales y las miradas de estudio, también habrían de hacerlo. La idea de tan gustosa reunión, tenía origen en la organización de un evento cultural masivo, cuya responsabilidad tendría ese grupo.

A medida que las copas de vino empujaban la comida hacia su viaje final, las risas, las sonrisas y los guiños, aumentaron. Ideológicamente todos acordaban y cada uno aportó su parte.

El postre, un helado con whisky, coronó el desborde de alcohol que ya estaba fuera de sitio. La dirección temática cambió de sentido e inesperadamente se volcó hacia la sexualidad. Las dos parejas contaban anécdotas de sus viajes y de sus atrevimientos. Entre ellas competían confesando excesos. A las dos de la madrugada cada quien se fue a su casa. A las tres, suena mi teléfono. Una de las mujeres me confiesa que se olvido la cartera en el sillón y que ya vendría a buscarla. Haciendo un esfuerzo la esperé, pero no encontré su accesorio. Llegó pidiendo disculpas por la hora y el olvido. Fue hasta el sillón Y para mi asombro se sentó cómodamente. Inmediatamente dijo -Y por que no me traes una copa? Algo desacomodado le pregunté, Quieres beber agua?. No, me respondió, con agua…no se festeja nada.

Y serví dos vinos más…

¿Es amor?

Lima_26

DOS MEDIAS

Me acosté desnudo. En medio de la noche desperté con ganas de orinar. Me levanté descalzo para ir, sin prender las luces, como siempre lo hago. Sentado en el inodoro me dí cuenta que tenía medias. No recuerdo habérmelas puesto. Lo más extraño es que una era negra y la otra azul. Dormido como estaba intenté ir para atrás en el tiempo para dilucidar qué había pasado. Hasta que me propuse no preguntarme nada y seguir durmiendo. En la cama estaba ella, acurrucada entre cobijas. Me acomodé como pude y me dormí.
En el desayuno, me confesó que se le había ocurrido vestir mis pies en la oscuridad porque al tocarlos estaban fríos y no la dejaban calentar los suyos.

¿Es amor?

elduendedandy

Imagen: Parque del Amor, Lima, Perú (3)

Imagen: Copa, personal (2)

Imagen: Prensape.peru.com (1)

 

San Valentín 2018

San Valentín 2018, un anhelo…

«Quien sin amores va, solo es una mitad» Dan

Tengan el amor en lo más alto, su sabor a sal en sus encías, su efervescencia en las venas, su objetivo en la mirada, sus deseos en las hormonas, sus formas en el tacto, sus vivencias en el recuerdo, su validez en los besos y caricias, sus caprichos en la tolerancia, sus días grises en la esperanza, su reciprocidad a toda hora y su sustento, en el corazón.

Dan

Escrito en «La Casa de Oscar» el 14 de febrero de 2018