¿ES AMOR?

Tres historias de dos con una pregunta final…

Lima_26

DOS MEDIAS

Me acosté desnudo. En medio de la noche desperté con ganas de orinar. Me levanté descalzo para ir, sin prender las luces, como siempre lo hago. Sentado en el inodoro me dí cuenta que tenía medias. No recuerdo habérmelas puesto. Lo más extraño es que una era negra y la otra azul. Dormido como estaba intenté ir para atrás en el tiempo para dilucidar qué había pasado. Hasta que me propuse no preguntarme nada y seguir durmiendo. En la cama estaba ella, acurrucada entre cobijas. Me acomodé como pude y me dormí.
En el desayuno, me confesó que se le había ocurrido vestir mis pies en la oscuridad por que al tocarlos estaban fríos y no la dejaban calentar los suyos. ¿Es amor?

DOS COPAS

Sentados los cinco en una mesa disfrutamos de una deliciosa cena. Empezamos a beber una hora antes del primer bocado aperitivos, que para quien no sabe, abren el apetito. Coincidentemente las charlas iniciales y las miradas de estudio, también habrían de hacerlo. La idea de tan gustosa reunión, tenía origen en la organización de un evento cultural masivo, cuya responsabilidad tendría ese grupo.
A medida que las copas de vino empujaban la comida hacia su viaje final, las risas, las sonrisas y los guiños, aumentaron. Ideológicamente todos acordaban y cada uno aportó su parte.
El postre, un helado con whisky, coronó el desborde de alcohol que ya estaba fuera de sitio. La dirección temática cambió de sentido e inesperadamente se volcó hacia la sexualidad. Las dos parejas contaban anécdotas de sus viajes y de sus atrevimientos. Entre ellas competían confesando excesos. A las dos de la madrugada cada quien se fue a su casa. A las tres, suena mi teléfono. Una de las mujeres me confiesa que se olvido la cartera en el sillón y que ya vendría a buscarla. Haciendo un esfuerzo la esperé, pero no encontré su accesorio. Llegó pidiendo disculpas por la hora y el olvido. Fue hasta el sillón Y para mi asombro se sentó comodamente. Inmediatamente dijo -Y por que no me traes una copa? Algo desacomodado le pregunté, Quieres beber agua?. No, me respondió, con agua…no se festeja nada.
Y serví dos vinos más…
¿Es amor?

DOS DESEOS

Todos los días haciendo el mismo recorrido para cumplir con las mismas obligaciones, es mecánico, monótono y por lo tanto aburrido. Tardamos años en darnos cuenta lo robótico de nuestro vivir. Pocas cosas nos distraen en esa rutinaria tarea; un accidente, una cara rara, un vendedor ingenioso, una lluvia…

Esa tarde, al volver por la misma senda de la plaza que lleva a cruzar por la última avenida, a doscientos metros de su casa, Alberto, no pudo dejar de observar lo que pasaba. Delante suyo caminaba una mujer joven que enviaba mensajes de voz por celular. Por el volumen que mantenía de conversación podía deducirse que se estaba peleando con su pareja y que la cosa no tenía remedio. Antes de llegar al borde de la acera para cruzar la calle pudo escuchar “…se acabó, ya fue, me acuesto con el primero que se me cruce…”. Surgió en el interior del pensamiento de este muchacho un deseo risueño, ser el primero…

¡Qué cantidad de cosas decimos cuando estamos enojados con el mundo! y ¿Qué noción perdemos de lo que hacemos cuando nos enojamos! Casualmente y aún con el teléfono clavado en el oído, esta bella mujer se lanzó a cruzar la calle sin mirar y si no fuera porque este hombre la sujeto del brazo para evitar que sea atropellada, estaría hoy descansando en paz, por decirlo de alguna manera.

Ella se sorprendió con el sacudón hacía atrás, pero entendió enseguida que la había salvado. Ciertamente confundida agradeció el gesto. Él le comentó que la veía alterada y que lo mejor era sentarse a tranquilizarse y luego seguir. Y se ofreció de conciliador. Charlaron una hora intercambiando visiones de la vida, contándose anécdotas y siéndose amables. Todo finalmente terminó en un albergue transitorio.

Cuando Alberto llegó a su casa, se miró al espejo, sonrió por relacionar el deseo con lo sucedido y se le ocurrió otro deseo…volver a verla.

Cosa que hasta hoy, no volvió a suceder.

¿Es Amor?

Dan

Imagen: Parque del Amor, Lima, Perú

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Acerca de elduendeoscar

Curioso ladrón de palabras en desuso, especialista en rompecabezas con letras y reciclador de lo inhóspito. Todo lo hago para entretenerme mientras voy muriendo. Mentiroso narrador de lo que existe como evidencia y testaferro de la verdad absoluta de las miserias.
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