Los primeros pasos (La Casa de Oscar 2005)

Relatos de la primera noche de apertura…

Desde “La Casa de Oscar”, octubre de 2005

Los primeros pasos…

No se imaginan lo torpe que me he sentido, deambulando por el salón con la bandeja de mozo.

No se imaginan lo que me pesaba la camiseta cuando tuve que salir a la cancha.

No era miedo, era temor a que panda el cúnico.

Me veía cayéndome con la bandeja llena de comida y de bebida sobre algún comensal, desparramando una preciosa picada sobre el piso o reventando vasos contra el suelo.

Un borracho diría: “mientras no se rompan las botellas”.

No se imaginan el susto que disimule con mi cara de mimo experto en incomunicar tragedias.

Y puedo confesarles que tuve más talento que suerte.

Podía escucharse desde las mesas “ta’ lento el mozo”.

En uno de los pedidos me olvide de ordenar una picada. El hambriento y paciente cliente luego de varios minutos de espera, con cierta ironía me dijo “perdón, la picada, ¿la estás calentando?.

Pero hubo otro que me alentó diciendo: “relajate, estás entre amigos”.

Desde allí todo fue mas calmo, pero con las antenitas paraditas por las dudas.

Otra cosa que me pasó, es que jamás había preparado un Fernet con cola.

Me acordé de la propaganda del dandy de Cinzano, me acerqué al que lo pidió y le dije canchereando: ¿Cómo te gusta? ¿Fuerte, suave, dulzón?, y no sé si saben, los fernecoleros lo toman cada uno a su modo, y el tipo me explicó: Dos dedos de Fernet, un hielo y coca hasta espumar.

Lo preparé, se lo traje, dije “a su gusto”, y me quedé a esperar a que lo pruebe. Lo probó, como un experto, y dijo: “muy bueno”. Salí caminado como un fisiculturista trabado, y me dije, prueba superada.

Las picadas que se hicieron tenían talle 53, y les quedó grande a todos.

Y hablar a un público tan emotivo y sensible, como pueden ser los amigos, para contarles desde Euladia Blázquez honrar la vida, o desde el Nano Serrat, que hay un tipo feliz cerca de Uds., o recordar anécdotas del viejo y necesario Copetín, fue un orgasmo.

Y ver jugar a niños disfrazados de grandes en los cuerpos que deforman los tamaños de la edad, a las figuritas, al dado y a las cartas, ha sido un regocijo mayor.

La oferta de muchos a cooperar con la decoración que falta y los piropos a la hora de la despedida, me emocionaron.

La dinámica de trabajo que logramos en el adentro con Vani-Mari-Gloria, un hallazgo.

El fin de semana que llega desde el 6 de octubre, les prometo, el corazón a cien latidos, las manos más aptas y algunas sorpresitas, pero…

Sólo para amigos!!!

Escrito y enviado por email a los primeros amigos de “La Casa…” en octubre de 2005.

Leído en el programa 3 del Aniversario en “Al ángulo izquierdo donde duele” el 13 de octubre de 2020 por Radio La Plata 90.9 de La Plata.

Acerca de elduendeoscar

Curioso ladrón de palabras en desuso, especialista en rompecabezas con letras y reciclador de lo inhóspito. Todo lo hago para entretenerme mientras voy muriendo. Mentiroso narrador de lo que existe como evidencia y testaferro de la verdad absoluta de las miserias.
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