Crónicas del viaje de un loco…(32) Día 6 de la Travesía…La tranquilidad (3)

Crónicas del viaje de un loco…(32)

Día 6 de la Travesía…La tranquilidad (3)

Voy a compartirles una táctica que me ha dada muy buenos resultados, no solo en este loco viaje. Vamos a suponer que cualquiera de ustedes planifica viajar a una ciudad que no conocen, incluso una en la que se habla un idioma con el que no se llevan bien. Por supuesto que tendrán programado qué lugares conocer, donde alojarse, cuánto tiempo van a estar allí y hasta cuánto dinero van a utilizar para disfrutarla. Pero; ¿Cómo resuelven un problema serio? Lo primero que se nos ocurre es resolverlo de la misma manera que lo hacemos en el lugar que vivimos, o sea: Si nos roban acudir a la policía, si algo se prende fuego a los bomberos, si anda mal la salud a un hospital.

Perfecto, esa idea esta bien. Podemos seguir con un listado de soluciones lógicas. Ahora bien, mi táctica es, ante un problema que no pueden resolver aquellas instituciones que lo debieran hacer o el trámite se hace lento y complicado, lo mejor es tener un plan B. Imaginemos que cuando llegamos a un lugar para alojarnos que habíamos reservado por Internet o telefónicamente, no hay nadie que nos atienda o nos abra. Seguramente tratamos de contactar con los responsables y ver qué pasó. Seguimos complicados si no podemos recontactar. Y ahora, dónde dormimos?

La complejidad de cada problema puede dispararse hacía la bronca o la desesperanza. Para atenuar tales situaciones, que seguramente les hará perder, no solo la calma, si no, un tiempo precioso del viaje, es que tengan a mano la siguiente idea: Todos tenemos una profesión, un oficio, un hobby, un deporte, un juego, un conocimiento sobre alguna materia, lecturas o habilidades (todo sirve para esto). Bien, el secreto es tratar de buscar o tener previamente a mano, direcciones para relacionarse con personas del lugar que hagan lo mismo. Vale desde una sede bancaria hasta un taller mecánico, desde una capilla a una biblioteca, desde un Club a un coleccionista. En mi caso, la estrategia general del viaje es hacerlo de punta a punta superando problemas, y mi táctica puntual es tener lugares de referencia. Dada la multiplicidad de hechos en relación con el hacer en distintos ámbitos, llevo conmigo, direcciones de Clubes (Soy Profesor de Ed. Fís y Entrenador), Centros Culturales (Dirijo uno hace 14 años), Museos (tengo uno, el Museo de La Basura), lugares donde se cocina y otras. En mi experiencia como viajero, por supuesto he tenido problemas, y gran parte de la solución se la debo a gente que contacté por esta vía.

Inicio mi recorrido por Viedma a las 15 hs con pleno sol. Por las calles hay poco tránsito. Camino como lo hago en mi mismo barrio, cuando hago mandados, voy por una calle y vuelvo por otra. Bordeo al trazado costero donde hay muchas familias o grupos disfrutando del verano tirados en el pasto, gente paseando en bicicletas o simplemente caminando. Es un verdadero hormiguero de gente. Y como siempre recomiendo salir de la ruta turística, cada dos o tres cuadras, me salía para ver calle vacías, casas raras y otros comercios.

Intenté visitar el Centro Municipal de Cultura, pero no estaba abierto hasta la noche. Seguí mi recorrido, disfrutando de la tranquilidad de la que hablamos. Conversé con algunas personas sobre cuestiones efímeras y observé mucho. De los paisajes urbanos me agradan las puertas desde siempre y los murales callejeros desde que aparecieron. Tal vez no tenga fotos de monumentos, pero de las otras, seguramente.

Mi paseo se extendió hasta entrada la noche, pasando por último por la Universidad del Comahue para volver al lugar donde me alojo.

Luego de una buena ducha, pactamos cenar con mis anfitriones en algún restorán, que terminó siendo el bar cervecero Otravez. Estuvimos cómodos, en un lugar muy bien ambientado, pero nos sirvieron una pizza cruda. Cuando la masa recién amasada, va al piso del horno con todo lo que lleva arriba para cocinarse, si el horno no tiene buen calor, se derrite la muzzarela y parece cocida, pero no.

 

Entre cervezas artesanales continuamos una charla sobre anécdotas de Marito, que me cuenta que es inventor de una parrilla transportable a gas donde cocina “El Chori de Mario” con muchísimo éxito en la zona cuando hay grandes eventos.

A medianoche desarmamos el encuentro y luego de descansar seguiré camino hacia el sur, pero visitaré dos lugares que me apartan un poco de mi ruta directa hasta Cabo Vírgenes. Recuerden que el plan es llegar, pero sin dejar de disfrutar el recorrido..

La seguimos…

Imágenes: “El Chori de Mario” del frompage Facebook de Mario Despos, el resto propias.

Acerca de elduendeoscar

Curioso ladrón de palabras en desuso, especialista en rompecabezas con letras y reciclador de lo inhóspito. Todo lo hago para entretenerme mientras voy muriendo. Mentiroso narrador de lo que existe como evidencia y testaferro de la verdad absoluta de las miserias.
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