Una pila de recuerdos

Una pila de recuerdos

Amontonados pero nunca olvidados, se juntan en un rincón del cerebro, momentos de todo tipo y factor, a la espera de un disparador que los libere, para hacer si es necesario alguna reflexión íntima, para adornar de detalles algún texto o para desparramar en una charla a boca de jarro.

Amigos, parientes, personajes, compañeros de trabajo y de estudio, jefes, profesores, amores, empleados, clientes y un inmenso listado de personas, que han sido parte de algún buen o mal momento de la vida, están atentos a lo que se dice de ellos, en cada remembranza.

Juguetes, prendas de vestir, medios de transporte, regalos, joyas, libros, objetos de todo tipo que han pertenecido a las distintas etapas del recorrido de la vida para acompañarnos, en esto de transcurrir en el tiempo.

Lugares, escenarios, luchas, juegos, encuentros, fiestas, deportes y otras tantas actividades que nos han entretenido y construido, no pueden olvidarse.

Una frase de otros, que nos obliga a ejemplificar nuestros actos.

Una canción que nos evoca sensaciones imborrables.

Un olor que traen los vapores de comidas, de perfumes, de estaciones…

Una mirada haciéndote sentirte humano…

Y están allí, a la espera de salir a dar un paseo nuestras ancestrales mascotas, de volver a mostrar sus flores aquellas plantas, de repetir su sombras ese árbol, de iluminarnos aquel amanecer, de volver a abrazarnos con quienes no están..

Cuendo era un pequeño duendecito…1962

Todo lo vivido es una pila de recuerdos, a la espera de volver a orearse, para volver después a descansar en nuestro corazón esperando otra oportunidad.

Con ellos necesariamente organizamos el presente y lo que quede de futuro. No hay manera de evitar que floten en un limbo sin juicios, en una atmósfera de nostalgia, en un estante de afectos…

Somos capaces de revivirlos, recrearlos, de sostenerlos, de revalorarlos, de invocarlos cuando se nos da la gana, así como de no refrescarlos ni de volver a nombrarlos.

Los hay bellos, intensos, inmejorables, valiosos…

Y los hay de los otros, los que preferimos callar y silenciar para siempre.

Resulta imposible decir cuál es el mejor, cuál es el primero, cuál es el sobresaliente…Simplemente porque en cada etapa de la vida vamos siendo otros, y valoramos distinto, necesitamos diferente.

Para quienes tienen el don de almacenar recuerdos y cada tanto convidarlos, dispongamos de tiempo, de disposición y de buenos deseos.

Si tuviéramos que elegir una síntesis de estas reflexiones sobre los recuerdos, Tal vez se nos ocurra ser agradecido por tenerlos.

Podría pedir entonces, que no nos olvidemos de ser conscientes de qué cada momento es un cuadro en el que intervenimos, que posiblemente vaya a ser colgado en las paredes del alma o arrojado a la habitación del olvido.

elduendeoscar

Escrito para la editorial del programa radial cultural de “La Casa de Oscar” llamado “Al ángulo izquierdo donde duele” T2: E9 “Los Recuerdos”, ha emitirse el 30 de junio de 2020 por Radio La Plata 90.9

 

 

 

Acerca de elduendeoscar

Curioso ladrón de palabras en desuso, especialista en rompecabezas con letras y reciclador de lo inhóspito. Todo lo hago para entretenerme mientras voy muriendo. Mentiroso narrador de lo que existe como evidencia y testaferro de la verdad absoluta de las miserias.
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