Bochorno
El respeto por la figura presidencial forma parte de la ética democrática. Aun los que no han votado a su proyecto deben sostenerlo, hasta tanto y mientras tanto, haya una devolución recíproca de lo mismo, o sea que el dueño electoral del más alto cargo de una República, también respete a su pueblo.

Dicho esto, y a modo de sintetizar un sentimiento de vergüenza profundo que se moviliza al ver una imagen bochornosa del Presidente, besándose pornográficamente con su actual novia, sobre un escenario a la vista de los presentes y con las cámaras de los Paparazzi hambrientas.
Lo político aparte, es la forma y el fondo lo que surge evidente. Lo procaz, lo atrevido, lo calamitoso, lo obsceno de la situación y lo innecesario. Es un bochorno.
Pareciera que hay una fiesta, un desborde, un carnaval, una pachanga a la que muchos no están invitados desde que No hay Plata.
Lo obsceno es lo que no debe aparecer en escena…lo oscuro, lo que debe permanecer escondido, es lo que no debe mostrarse, aunque exista.
Porque si lo obsceno empieza a ser visible, el futuro se prende fuego.
elduendeoscar 5/2/24
Como siempre, o casi siempre para individualizar al ser, estoy 💯 %, de acuerdo mi querido amigo. He decir que, como sabe, soy un poco más emocional, visceral y reactiva que ud., no me saldrían tan armoniosas palabras al ver esa foto ( no la tenía, a decir verdad), tal vez mi longevidad me permitan expresar mi profundo asco 🤮, falta de respeto y decoro, no sólo de quien ostenta la investidura de presidente de la nación, sino de quien es su novia del momento y no guarda un mínimo de recato y pudor propios de una dama… claro, hace falta “clase”, o parafraseando a Clemente… un cacho de cultura… de eso, como el cognición 3 plumas, en Europa no se consigue, aquí tampoco. Ya dije… soy longeva.
Gracias!!!
Pero tendríamos que priorizar. Este es un bochorno pequeño e inocuo. Propongo que vayamos primero a por el tráfico de armas, el tráfico de personas… Vaya, los grandes bochornos que matan o echan de sus casas a millones de inocentes. Después, con más tranquilidad, nos ocupamos de este.