Crónicas del viaje de un loco…(15) Día 2 de la Travesía…las despedidas (4)

Crónica del viaje de un loco…(15)

Día 2 de la Travesía…las despedidas (4)

Este paseo que estoy dando por el Cementerio de Azul, mi pago natal, pareciera ser de masoquista que lo hago. Pero no.

Si me preguntan; ¿Qué necesidad tengo de ir a un lugar tan lúgubre, tan deshabitado de amor? Podría responder tranquilamente que es un recorrido para testificar que los seres humanos no entendimos un montón de cosas, como la muerte por ejemplo. Y créanme que hablo a partir de la crueldad que veo de dejar restos en tumbas abandonadas, en costosos homenajes monumentales de cemento, con metales oxidándose a la intemperie de los tiempos, rodeados de flores de plástico, con dedicatorias insostenibles, en un paisaje que inspira a los creadores de película de terror.

 

Digo, no entendimos la muerte. El punto final de nuestras vidas. Cómo cualquier nacimiento, debería ser un momento de festejo. De logro. De, he dejado de existir pero me quedo entre ustedes a partir de lo que hice, de lo que dí, de lo qué aporté. Sin reclamos a esta altura de las cosas, sobre la propiedad material de los esfuerzos realizados. Uno no vive solo, los demás siempre participan. La muerte no es una condena. Sáquense de la cabeza la idea de castigo. Cuando se opina del otro; “Sí sigue así se va a matar, se murió por boludo o murió en la suya”, quédense con la última opinión. Muchas veces con nuestro hacer, estamos eligiendo el modo de morir, nunca el cuándo. Claro que puede decirse qué es una muerte desgraciada cuando quién muere tiene una vida por delante. A mí, personalmente nunca me gustó el cuentito ese de qué en el cielo Dios necesitaba angelitos y por eso eligió la muerte de un amiguito.

Nunca entendí tan malvado poder para deshacer el amor que le he tenido a mis amigos de mi infancia. Ni tampoco a la pérdida de bebes y niños con enfermedades o guerras. Ni torturándome podré entender la muerte de un hijo dejando a los padres vivos. Si la muerte se merece o no antes de tiempo, es otro tema. Ya depende de validaciones personales y del momento en que ocurren las cosas.

Repito, el cementerio, para mí, es el monumento humano a la hipocresía Pero por supuesto que soy respetuoso del pensamiento de los demás. Uno de los puntos importantes a tener en cuenta en cualquier viaje, es que debemos respetar la cultura y las costumbres del lugar que visitamos.

Cuando ya tenía decidido irme a visitar otro lugar emblemático de Azul, descubrí algo muy interesante…

La seguimos

Imagenes: Todas del Cementerio de Azul (Propias)

Acerca de elduendeoscar

Curioso ladrón de palabras en desuso, especialista en rompecabezas con letras y reciclador de lo inhóspito. Todo lo hago para entretenerme mientras voy muriendo. Mentiroso narrador de lo que existe como evidencia y testaferro de la verdad absoluta de las miserias.
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