25 DE 100 MICROCUENTOS ESCRITOS EN 2016

25 MICROCUENTOS ESCRITOS EN 2016

vela-portada

Esta serie de microcuentos ha sido selecciona de cerca del mil cuentos escritos durante toda mi vida. Algunos reescritos, otros corregidos, unos actualizados y muchos tirados a la basura.

Cortitos, ninguno tiene más de 100 palabras. Recrean ideas como todo cuento: Historia, personaje, verbo. Ninguno lleva más de un minuto de lectura. Eso sí, tienen un doble mensaje. Encontralo.

Por lo tanto, ya no hay excusas…

Para leer en la playa, en la cama, en compañía o antes del suicidio…

Para leer desnudos, en el colectivo, en la cola del banco o en la montaña rusa…

Para leer temprano, al sol, en el pasto y con tu suegra.

Para leer a escondidas en la oficina, sentado en el baño, en el bar de la esquina o esperando al delibery.

Para leer en una isla, en un bote, en un helicóptero o antes de un accidente.

Para leer con yeso, con suero, drogado y con camisa de fuerza.

Para leer en un velorio, en el cementerio, en la iglesia o en el cuarto oscuro.

Para leer vivo, despierto, si ser analfabeto ni ciego.

Para leer cuando se te cantes las pelotas, carajo.

Microcuento 1:  MAGIA  

Lamentó que con su magia… haya desaparecido.

bobó

Microcuento 2: CALESITA

Descubrió después de muchas vueltas que deseaba encontrarse subido a una calesita.

bobó

Microcuento 3: NUBE

Contaba poéticamente la abuela sobre su difunto esposo:                                                         -Curioso como siempre, subió una escalera para tocar una nube, cuando lo hacía, alguien le tomó la mano y… se lo llevó para siempre.

bobó

Microcuento 4: SUEGRAS

Un reciente estudio revela que cuidamos a las vacas porque las comemos,  y con la misma lógica cuidamos a las suegras hasta voltearnos a la nena.

elduendeperverso

Microcuento 5: NOSTALGIA

Al atardecer siempre lo visitaba la nostalgia. Una vez en la que estaba verdaderamente triste, prefirió morirse al mediodía.

elduendeoscar

Microcuento 6: REENCARNACIÓN

Odiaba las babosas. Las maldecía. Si al veneno se le escapaba alguna, era capaz de pisarlas, cortarlas en pedacitos o llenarlas de sal fina para deshidratarlas tortuosamente. Era un jardinero que lograba las mejores flores de su región. Eran tantas las alabanzas que recibía que se creyó un ser superior.  Y empezó a creer en la reencarnación como un modo de ente eterno.  Al morir avisó de su creencia a todos sus familiares. Tres meses después andaba lentamente tranquilo por su propio jardín hasta que su pequeño nieto, le colocó una pesada maceta encima.  Eliminando a una rara y maldita babosa.

elduendevenenoso

Microcuento 7: PROMESA

A esa persona le hicieron una firme promesa que se mantuvo incumplida hasta el último día de su vida. Le habían prometido matarlo.

elduendeoscar

Microcuento 8: SOMBRA

El pueblo estaba de fiesta con su muerte. Fueron muchos años de espera y sufrimiento. Todos los que fueron al velorio lo hicieron con alegría. En el diario local, el título de su primera plana decía “Ha muerto Don Furibundo Sombra, el usurero”.

elduendeacido

Microcuento 9:  FLATO

Eramos tres en el ascensor que desde planta baja nos llevaría al piso 14. Un hombre ciego, una anciana con bastón y audífono, y yo. Inesperadamente empezó a olerse un flato muy feo. Yo no fui. Pero de quién desconfiar?
elduendeperverso

Microcuento 10: HIJO

Un señor pregunta a un chico de la calle si quiere que le compre zapatillas. El niño acepta. Ingresan a un inmenso negocio del rubro. El infante prueba tamaños y colores, el hombre también y encuentra rápidamente su par. Se los deja puestos aduciendo que son más cómodos que los que traía. El chico termina de elegir, el hombre pide la cuenta.  Miró la factura y dijo en voz alta paternalmente “voy a buscar el dinero al auto hijo, espérame aquí”.                                                                                                                                                         A la hora, el vendedor le preguntó al chico si su padre había estacionado lejos.                       -No es mi padre…-respondió.

elduendeperverso

Microcuento 11: REYES

Mi madre me contó que Papa Noel no vendrá esta Navidad, entonces a escondidas le escribí una carta a los Reyes Magos para que me lo traigan.

elduendebobó

Microcuento 12: PIEDRA

Tenía una extraña teoría. Creía en la existencia de un agujero dimensional que hacía desaparecer todo.  Y experimentó.

Tiró una piedra con todas sus fuerzas hacía arriba y sin quererlo mató a una hormiga en el suelo.

Lo volvió a intentar tiempo después contra el horizonte y sin desearlo mató a una mariposa que volaba.

La última vez que lo intentó fue en una laguna y mató un sapo sin proponérselo.

Finalmente abandonó todo tipo de piedras y se dedicó a navegar tratando de huir de otro posible asesino causal.

elduendevenenoso

Microcuento 13: PADRE

Un niño le pregunta a su padre:                                                                                                           -Papá, ¿Quién es ese hombre que se va con mamá?                                                                        -Tu padre.

elduendeperverso

Microcuento 14: ABUELO

El pequeño nieto espiaba muy entretenido por la cerradura de la habitación a su jovial y divertido  abuelo. La madre al descubrirlo le propinó dos chirlos en la cola, lo envió a su cuarto para que se quede a oscuras por un rato y le advirtió con energía qué: “¡Eso no se hace!”.                                                                                                                                                   Ese niño, ese día aprendió la lección, y jamás en su vida, volvió a jugar al yo-yo.

elduendevenenoso

Microcuento 15: PUNTUALIDAD

Su puntualidad era tan perfecta y su obsesión por ser cumplida tan obsecuente, que el día que lo visitó la muerte la acusó de haber llegado un año tarde.

elduendedandy

Microcuento 16: ACUSADORES

Se la sospechaba de raros hechos. Uno de los cuales podía definir el destino de muchos. El aire estaba enrarecido en su entorno. Los más optimistas acusadores buscaban la confesión de los más cercanos para terminar de acusarla. Algunos posibles traidores eran tentados a hablar bajo presiones. Los que salieron en su defensa fueron sin dudas los que primero se beneficiaron con su parte.  Los otros, llegaron incluso a preguntarse con qué fondos se realizó la operación.

Fueron varios los que no aceptaron que esa madre teniendo trece hijos haya comprado solo una docena de facturas.

elduendevenenoso

Microcuento 17: CELESTES

Se notaba que había sido un hombre cultor de deportes.  Su cuerpo alineado sin excesos de grasas lo hacían atractivo. Sus ojos celestes eran penetrantes y su postura ante los demás siempre fue altiva, casi soberbia.  Su gran conocimiento sobre temas del mercado y la riqueza familiar lo habían llevado a conocer el mundo.

Con su avioneta aterrizó de emergencia en un lugar desconocido de Nueva Zelandia.

Intentaba comunicarse en un defectuoso inglés cuando era trasladado por indígenas maoríes que no lo entendían pero que se preparaban para un único y deseado ritual caníbal…

elduendevenenoso

 

Microcuento 18: HORAS

El doctor luego de auscultar a su paciente terminal esperaba alguna pregunta.  Ambos se quedaron en silencio.  Amablemente  el profesional abre el diálogo:

-¿Cómo nos sentimos hoy?

-Mejor que mañana –respondió lentamente el enfermo-

-Lamento no poder refutarlo –soslayó el médico-.

-Tranquilo doctor, solo hacía un chiste. La enfermedad me ha dado cierta sabiduría y entiendo la vida mejor que el más sano de los humanos. Sé felizmente que mañana tal vez no ocurra. Por eso aprovecharé estas horas para hablar con mis amigos y mirar el sol…

elduendeacido

Microcuento 19: POSTURAS

El mozo sirvió vino. Discutían posiciones distintas. Ella era activista ecologista y él, un empinado empresario industrial. Se cruzaban acusaciones de todo tipo. Cada uno sostenía su discurso y su promesa de seguir actuando igual.  Para ella,  él perjudicaba al medio ambiente. En su defensa, él decía colaborar con  trabajo y progreso.  Y la acusaba de no haber  trabajado nunca. En su defensa, ella planteó que cuidar el planeta es mejor que ganar dinero.

A la tercera copa el trato fue mejorando hasta que el Kamasutra les reveló que para discutir posiciones no hay nada mejor que una cama.

elduendeérotico

Microcuento 20: DISTRAÍDO

Varios problemas lo acosaban. Estaba distraído y desordenado. Dejó el celular en la mesa y se sentó a tomar un café. Pensó: “si en una hora no me llama nadie para ayudarme,  me pego un tiro en la cabeza”. Activo un reloj a cuerda para que suene su alarma a 60 minutos.  Y exactamente a la hora sonó. Nadie se había comunicado. Cumplió con su palabra.

Horas después, sin descartar ninguna hipótesis, para recrear los últimos minutos, los peritos que analizaban la escena, decidieron encender el apagado celular.  Había 6 mensajes no leídos y 7 llamadas perdidas…

elduendevenenoso

Microcuento 21: ALAMBRADO

Tenía tres malvones. Con eso se sentía realizada. Uno color rosa, uno fucsia y uno rojo.

En la casa de su vecina, se juntaron los vecinos preocupados por temas de la seguridad. Se decidieron varios asuntos sobre el tema. Allí también había un jardín y cerca de un alambrado crecía un hermoso malvón de flor blanca. Quedó impactada. Y soñó con tener uno igual que acompañara a los suyos. Cuando sus vecinos estaban de vacaciones planeó robarse un gajo.

Los bomberos intentaban desenredarle el alambrado eléctrico que quiso saltear mientras que la policía iluminaba cuando aún sonaban las sirenas barriales.

elduendevenenoso

 

Microcuento 22: OBSERVADO

En su trabajo tenía 15 minutos para merendar. Lo hacía recostado en el marco de la ventana de su oficina en el cuarto piso, con un café caliente en mano  y mirando hacia otra ventana del edificio de enfrente dos pisos más abajo.  En ella, un hombre tomaba su té mirando hacia la vereda, donde se encontraba un señor con la mirada fija en el reloj de la terminal de autobuses.  Ninguno de ellos se imaginaba observado. Ni siquiera el primer hombre por su vecino del sexto,  que también tomaba su merienda en un break. Ni éste…

elduendedandy

Microcuento 23; ARMONÍA

Las nubes flotaban como una creación celestial en el espejo de un charco, con detalles que solo da la paciencia del equilibrio de las moléculas del agua y la luz.  Hasta que alguien arrojó una piedra desarmando en círculos la imagen tan acabada. En el principio de los tiempos quedó así establecido que puede existir la armonía de las cosas o no. Y que una piedra puede provocar grandes diferencias, incluso, hasta hacer que los hombres dejen de buscar a sus dioses mirando para arriba.

Tanto que hasta hoy se debate si tirarlas o no, si resistirlas o no.

elduendeácido

Microcuento 24; NAVIDAD

En las navidades de aquel pueblo los de clase acomodada se dedicaban a hacer gastos increíbles en regalos, decoraciones y comidas.

Los que accedían a “llegar a fin de mes” tenían que hacer malabares para completar la mesa digna.

Y los pobres que no podían igualarlos, igualmente festejaban la Navidad.

A medianoche en su festejo, el vigía del faro de la montaña arrojó por su ventana una botella de vidrio de una conocida gaseosa Cola. Desafortunadamente ésta, fue a dar en la nuca de Papa Noel que pasaba con su trineo y falleció en el acto.

elduendeácido

Microcuento 25; SODA

El hombre estaba desanimado bebiendo sin control en la barra del bar del pueblo. Un conocido vecino se acercó comedidamente a acompañarlo en su congoja. La primera pregunta tenía una mezcla de curiosidad y solidaridad:

-¿Qué anda pasando vecino?

-Me he enterado que mi mujer me ha sido infiel…

-Si en algo le consuela, la mía también lo ha sido, habrá que tomarlo con soda…

Enfurecido con la respuesta, tomó la botella de whisky y se la partió en la cabeza desmayando al comedido.

Por la mañana había descubierto a su mujer en la cama con el sodero.

elduendeperverso

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Acerca de elduendeoscar

Curioso ladrón de palabras en desuso, especialista en rompecabezas con letras y reciclador de lo inhóspito. Todo lo hago para entretenerme mientras voy muriendo. Mentiroso narrador de lo que existe como evidencia y testaferro de la verdad absoluta de las miserias.
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