SI ES CIERTO. ME SECUESTRARON.

SI ES CIERTO. ME SECUESTRARON.

“Cuando la información se traduce a partir de intereses particulares, deja de ser información” elduendeoscar

Existe por estos días una ola de secuestros extorsivos de la que pocos medios hablan, seguramente ocupadas en resolver el problema de las corrupciones cruzadas o de descubrir quién de la farándula bizarra le metió los cuernos a su pareja. El modus operandi de las bandas que lo realizan es la de retener a la persona elegida o a su familia por unas horas. Durante ese tiempo intentan negociar con algún familiar o allegado el pago de un rescate pagable y rápido. Luego desaparecen como si nada.

Les cuento mi caso. A mí me secuestro una mujer de unos 45 años obligándome a permanecer encerrado durante cinco días en una isla. Sé fehacientemente que no intentó comunicarse con mis familiares en ningún momento, por lo que sospeche que habría intenciones ocultas en el hecho. Verdaderamente creí que eran las últimas horas de mi vida. Por suerte puedo contarlo. Puedo decir que fui alimentado de muy buena manera aunque no se me permitió ni asomarme por las ventanas de la cabaña bajo amenazas.  Aunque mientras iba siendo llevado percibí que la zona era húmeda, despoblada y con miles de mosquitos que me fueron picando como si fuera un coagulo sanguíneo caminando. Durante los cinco días me mantuvo incomunicado y me pidió que le leyera distintos textos de mi autoría, incluso los más perversos y que le confiese cuáles eran mis proyectos de vida y mis fantasías sexuales. Me sentí cohibido cada vez que me higienizó y gracias a las frazadas de tipo polar no sentí el frío cruel del otoño. Ella si, por lo que para calentarse, se acostó conmigo.

elduendeperverso

cabaña2

Gracias M. A la vera del Arroyo Duraznito, allá en San Fernando, por mayo de 2016.

EN EL FRASCO

EN EL FRASCO

Es una especie de encantamiento o hechizo, sin dudas. Tengo tanta impotencia como un toro al que le han cortado los cuernos. Nadie entiende qué es lo que le pasa a mi amigo. Nadie me da una respuesta concreta. Tres especialistas me invitaron a llevarlo a sus consultorios, pero no puedo.  ¿Cómo se lo digo? Yo sufro por él. Por qué más allá de sus opiniones despiadadas es una buena persona.

Desde hace meses está metido en un frasco de vidrio. Todas las veces que intenté acercarme fue hasta capaz de insultarme. ¡No quiere salir! He intentado de varias formas sacarlo.  Hasta le propuse presentarle a una amiga que está soltera y con temperatura. Y nada. Él se mantiene en una sola e invariable posición. No quiere salir. Para peor, dentro huele a podrido como si algo estuviera verdaderamente muy mal.

Yo lo veo desde afuera, desde abajo, desde arriba. Lo veo cómo luchando solito con su alma. Pobre, no puede ver lo que ocurre fuera del frasco desde que está allí dentro. No puede siquiera mirarme a los ojos.

frasquito cuento portada

Si tuviera que contar como fue el proceso de todo, diría que se fue metiendo de a poco, cómo creyendo que la realidad, la única existente estaba dentro del frasco. Así se enfrascó. Ahora mismo está sentado y mirando hacia un aparato rectangular en una única posición de la que no se mueve.

Yo temo simplemente que enloquezca.

 

 

 

 

elduendevenenoso

Escrito en “La Casa de Oscar” el 2 de mayo de 2016.

Imagen: Vintage