LA TENTACIÓN DE SOLUR

LA TENTACIÓN DE SOLUR                                         

  “Los recuerdos flotan siempre, solo los hunde el olvido”

                                                                   elduendedandy

 SOLUR

Todas las noches desde mi descanso observó un mundo que flota muy cercano a mi planeta, al que he dado por llamar Solur.

Ese satélite se parecía mucho a una cabeza llena de rulos. Había muy pocas posibilidades de aterrizar para hacer una visita placida y duradera, lo que lo convertía en un lugar inhóspito.

Crecían entre sus formas naturales enruladas unas plantas altas. Sobresalían del espesor de esa naturaleza extraña abriendo de noche unas flores acampanadas de varios colores con un aroma delicioso. Claro que eran carnívoras y eso lo convertía en un lugar peligroso por lo menos para mí que no soy una planta. Igualmente me propuse hacer una visita con mi nave con forma de lapicera y planee aterrizar de punta en algún pequeño claro que apareciera.

Mi misión era investigar algo de su profundidad, penetrar su superficie hasta entender los componentes de tal fertilidad. Mi aterrizaje estaba planeado para las 43.25 cuando el sol estuviera saliendo y ese planeta estuviera completamente iluminado. Mi partida sería alrededor de las 76.45 un rato antes del anochecer. Como no vi nunca habitantes no llevaría regalos para intercambiar. Ya en pleno lanzamiento empecé a notar que la energía estaba rara. En mi planeta la percepción de los malos estados es lenta pero efectiva. Por eso es que tenemos una antena en cada hombro. Por mi joven edad y gustándome la aventura, asumí los riegos e hice caso omiso a la advertencia de mis sentidos. Una vez en vuelo directo y a una gran velocidad me acerqué un poco para visualizar donde caer. Y tardé mucho en poder hacerlo. Di vueltas y vueltas. Recién a las 68.75 pude aterrizar. Lamentablemente no me quedaba mucho tiempo para estar. Por lo que en lugar de recorrer todo el planeta me quedé por los alrededores de mi nave. Conseguí llegar hasta la base del nacimiento de una de estas plantas altas con flores de ricos olores. Y sin desearlo me quedé dormido. Cuando desperté todo era oscuridad y no podía orientarme hasta mi nave para estar más seguro. El ambiente estaba deliciosamente agradable y empecé a escuchar voces que decían susurrando y con ecos “sos mío”. Me mantuve cauto e intenté arrastrándome por su liso suelo acercarme a la zona despoblada iluminada por un planeta brilloso llamado Oreca. Cuando estaba por llegar soy succionado por una flor campaña que intenta atraparme entre sus pétalos. Yo no conocía su habilidad de flexionarse para atrapar a sus víctimas. Con destreza y con mucho miedo pude escapar. Corrí hasta el claro esquivando otras flores devoradoras y allí vi mi nave, me subí rápidamente y encendí los propulsores de tinta. En pocos instantes escape hacia mi planeta poniéndome a salvo. Ya no tengo ganas de volver hacia allí. Aunque por las noches no me canso de mirar esa bella imagen de rulos y flores de colores que adornan el horizonte de mi planeta, al que llamamos Ragoh.

Para M. a muchos años de nuestra despedida….         Abril de 1991 (arreglado 2014)

imagen: http://milemocionesenelacto.tumblr.com/

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Acerca de elduendeoscar

Curioso ladrón de palabras en desuso, especialista en rompecabezas con letras y reciclador de lo inhóspito. Todo lo hago para entretenerme mientras voy muriendo. Mentiroso narrador de lo que existe como evidencia y testaferro de la verdad absoluta de las miserias.
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